“La prima Bette” de Balzac

5 11 2013

By Francisco J. Barral

La prima Bette (en francés: La Cousine Bette), conocida también como Los parientes pobres, es una novela del escritor francés Honoré de Balzac publicada en 1846. Ambientada en la París de mediados del siglo XIX, narra la historia de una mujer soltera de edad mediana que” …

No parece conveniente despejar más de la novela que estamos leyendo. Dejaremos lo que pasa para descubrirlo por nosotros mismos, a medida que vayamos avanzando en la lectura, ¿no? Y además de continuar leyendo, para conocer detalles de la vida de Honoré de Balzac, que sin duda influyeron en sus obras, podemos también consultar la correspondiente “guia de lectura

En la década de 1840, se popularizó ampliamente en Francia un formato conocido como folletín, y los más aclamados fueron los escritos socialistas de Eugène Sue. Balzac quería desafiar la supremacía de Sue, y demostró ser el mayor escritor de folletines de Francia. Con un ritmo de escritura rápido e intenso, produjo La prima Bette, una de sus novelas más largas, en dos meses.

La prima Bette se considera como la última gran obra de Balzac. Su característico uso de detalles realistas se combinan con un panorama de personajes que ya habían aparecido en otras novelas. Varios críticos la consideraron como un punto de inflexión en la carrera del escritor, y otros lo han descrito como un texto típicamente naturalista. Se lo ha comparado con Otelo de William Shakespeare y con La guerra y la paz de León Tolstoi. La novela abarca las temáticas del vicio, la virtud y la influencia del dinero en la sociedad francesa.

Primera página de la edición de 1901 de Avil Publishing Company de La prima Bette.

Si el objetivo de Balzac era (como dijo él mismo) escribir una novela realista con su “propia vieja pluma” en lugar de imitar el estilo de Eugène Sue, los críticos históricos y literarios han declarado que tuvo éxito. William Stowe describió a La Cousine Bette como “una obra maestra de realismo clásico”y Bellos se refirió a ella como “uno de los mayores logros del realismo del siglo XIX”, comparándolo con Guerra y Paz.Algunas secciones del libro han sido criticadas por ser melodramáticas, y el biógrafo de Balzac, V. S. Pritchett, incluso describió a una parte representativa como “mal escrita”. La mayor parte de los críticos, sin embargo, consideran a los elementos moralistas de la novela como demasiado complejos, y algunos señalan que el formato de folletín requería cierto nivel de estimulación para mantener interesados a los lectores. Otros indican que el interés de Balzac por el teatro fue una razón importante para la inclusión de elementos melodramáticos.

(…)

La Cousine Bette no es apologético en su perspectiva triste y hace conexiones directas entre los orígenes de los personajes y sus comportamientos. Por estas razones, se lo considera un antecedente importante de la literatura naturalista. El novelista Émile Zola la consideró una importante “roman expérimental” (“novela experimental”), y elogió su precisa exploración de las motivaciones de los personajes. Algunos críticos han notado que La Cousine Bette mostró una evolución del estilo de Balzac que tendría muy poca oportunidad de desarrollarse. Stowe, con respecto a los matices del argumento y del estilo narrativo detallista, sugiere que la novela “en circunstancias más felices habría marcado el comienzo de un ‘Balzac tardío’, nuevo y más maduro”.

Para 1846 Honoré de Balzac había alcanzado una inmensa fama como escritor, pero sus finanzas y su salud se estaban deteriorando rápidamente. Después de escribir una serie de novelas potboiler en la década de 1820, publicó su primer libro bajo su propio nombre, Les Chouans, en 1829. Continuó esto con docenas de novelas bien recibidas y con cuentos, incluyendo La Peau de chagrin (1831), Le Père Goriot (1835) y los dos volúmenes de Illusions perdues (1837 y 1839). Sin embargo, debido a su lujoso estilo de vida y a su afición por la especulación financiera, pasó la mayor parte de su vida intentando pagar gran variedad de deudas. Escribió incansablemente, conducido en gran parte por su necesidad económica, como también por las musas y el café negro. Este régimen de trabajo constante agotó su cuerpo y le trajo reprimendas de parte su médico.

Mientras su trabajo lograba reconocimiento, Balzac comenzó a enviarse cartas con una baronesa polaca llamada Ewelina Hańska, quien lo contactó por primera vez mediante una carta anónima en 1832, firmada por L’Étrangère. Desarrollaron una afectuosa relación en sus cartas y, cuando ella quedó viuda en 1841, Balzac le pidió su mano en matrimonio. La visitó con frecuencia en Polonia y Alemania, pero varias complicaciones impidieron su unión. Una de estas fue una aventura que Balzac tuvo con su ama de llaves, Louise Breugniot. Cuando se dio cuenta de su afecto por Madame Hańska, Breugniot le robó una colección de sus cartas y las utilizó para extorsionar a Balzac, sacándole dinero. Incluso después de este episodio, sin embargo, se acercó más a Madame Hańska con cada visita y, para 1846, había empezado a preparar un hogar para compartir con ella. Albergó la esperanza de que podrían casarse cuando ella quedara embarazada, pero se enfermó en diciembre y sufrió un aborto espontáneo.”

Honoré de Balzac

Daguerrotipo de Balzac (1840).

Honoré de Balzac (Tours, 20 de mayo de 1799 – París, 18 de agosto de 1850) fue un novelista francés representante de la llamada novela realista del siglo XIX.

Trabajador infatigable, elaboró una obra monumental, la Comedia humana, ciclo coherente de varias decenas de novelas cuyo objetivo es describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo para, según su famosa frase, hacerle “la competencia al registro civil”.

Honoré de Balzac nace en Tours, en el seno de una familia burguesa. Su padre, cuyo nombre de nacimiento era Bernard-François Balssa, procedía de una pobre familia de agricultores de Tarn, región del Mediodía francés. De espíritu emprendedor, Bernard-François abandonó su aldea natal y marchó a París, con la determinación de mejorar su estatus social. Gracias a la educación básica que había recibido por parte de un párroco familiar suyo, Bernard-François encontró empleo como funcionario en la secretaría del Conseil du Roi (Consejo del Rey), aunque las afirmaciones de que en 1776 era Secretario del Conseil, e incluso avocat du roi, parecen ser invenciones del propio Bernard-Francois. A fin de ayudarse a medrar, por esas fechas cambiaría el apellido familiar, Balssa, por el de Balzac, arguyendo un lejano (y falso) parentesco con la aristocrática familia de los Balzac, que oportunamente estaba extinguida. Para 1789, año de la Revolución, Bernard-François de Balzac (comúnmente añadía, sin permiso oficial, el “de” aristocrático) estaba lo suficientemente bien relacionado y había labrado una fortuna considerable, siendo su principal valedor el general barón François René Jean de Pommereul. Tras el reinado del Terror (1793-1794), consideró conveniente ponerse al servicio del Directorio, y logró, por intermediación de de Pommereul, un lucrativo puesto en la intendencia del ejército.5 En ese desempeño se enriquecería considerablemente, y haría valiosas relaciones entre la burguesía de París. Tras un tiempo de oscuros negocios, abandonó su cargo en la intendencia para trabajar como primer secretario de la casa de banca Daniel Dourmerc de París. Con 50 años de edad, contraería matrimonio con Anne-Charlotte-Laure Sallambier, de 18 años, hija de uno de sus superiores en la banca Dourmerc; el matrimonio fue concertado entre el propio Bernard-François y la familia Sallambier, que, pese a la diferencia de edad, veía en Bernard-François un excelente partido. Celebrado el matrimonio, Bernard-François consideró que, para evitar circunstancias incómodas por ser un subalterno de su suegro en el banco, debía abandonar el negocio. Recurriendo a sus amistades, fue enviado a Tours como Comisario de Subsistencias, encargado de coordinar la adquisición de víveres y pertrechos para la 22ª división del ejército.

La infancia de Honoré de Balzac fue difícil, y estuvo caracterizada por el desapego emocional que mostraron sus padres, sobre todo su madre, hacia él; esto marcaría profundamente a Honoré, quien siempre buscaría relacionarse con mujeres mayores que él, capaces de ofrecerle el amor que su madre le negara en su infancia. Nada más nacer fue confiado a una nodriza, con la que viviría hasta la edad de cuatro años fuera del hogar paterno; sólo se le permitía visitar a sus padres, como si se tratara de un extraño, dos domingos de cada mes. Cuando pasó a residir en casa de sus padres, éstos le trataron con gran frialdad, manteniendo una gélida distancia hacia su hijo, a quien no se le permitía ninguna diversión infantil. A la edad de ocho años, su madre insistió en enviarlo a un internado en la localidad de Vendôme, donde pasaría los siete siguientes años. Las condiciones del internado eran duras: no había vacaciones escolares, por lo que apenas vio a sus padres en todo ese tiempo; su madre, esperando despertar en él un afán ahorrativo y trabajador, apenas le mandaba dinero, por lo que Balzac era ridiculizado por sus compañeros; el sistema de estudio del internado, basado en la continua memorización de textos, no se adecuaba a Honoré, quien sería uno de los peores estudiantes de su clase; su actitud desganada le valieron frecuentes castigos, tanto corporales como en celdas de detención… Sus experiencias en la escuela las plasmaría en la semi-autobiográfica novela Louis Lambert (1832).

En 1814 Honoré abandona el internado, al parecer tras haber sufrido una larga enfermedad indeterminada (Balzac hablaría de una “congestión intelectual” ). Ese mismo año, su familia se traslada a París, donde el joven Honoré fue educado primeramente en el internado de Georges Lepître, un antiguo amigo de la familia y, cuando su falta de progresos en los estudios comienza a preocupar a la familia, en el internado de un tal monsieur (señor) Gancer, donde Honoré acaba sus estudios en 1816. Simultáneamente, y tras la caída del Imperio Napoleónico, Bernard-François pierde sus cargos al servicio del estado. La familia, esperando ahorrar gastos, se traslada a las afueras de París, a la localidad de Villeparisis. Aunque durante esa época Balzac entraría en contacto con la literatura francesa y anglosajona, este período es de gran infelicidad para Balzac, marcado por la continua presión de su madre para hacer algo de él en la vida, y la amargura con que trata todas sus acciones. Al parecer, Honoré afirmaría haber intentado suicidarse arrojándose desde un puente sobre el Loira en ese período.

Pese a la oposición familiar, logra su objetivo y en el verano de 1819 se instala en París, donde vive pobremente en el 9 de la rue Lesdiguières hasta 1821. En ese período compone Cromwell (1820), una obra en verso según el estilo de Schiller, de temática histórica, gran torpeza y de muy baja calidad. Al leerla ante su familia, que se muestra tremendamente confundida con respecto a la calidad de la misma, logra que su cuñado, un ingeniero de caminos, se la presente al profesor de literatura de la École Polytechnique, quien la rechaza amablemente y aconseja a Balzac dedicarse a la prosa.

Honorato de Balzac Retrato de juventud

Desanimado, temiendo que deberá dedicarse pese a todo a la notaría, en 1821 conoce a Auguste Lepoitevin, un aspirante a escritor que, al apreciar la extraordinaria capacidad de trabajo de Honoré, propone a Balzac crear una curiosa asociación literaria, en la que éste escribe novelas cortas de folletín que Lepotevin se encarga de vender al editor. Tras publicar en menos de un año y bajo pseudónimo tres novelas en colaboración con Lepoitevin, Balzac se independiza y decide dedicarse de lleno a ese negocio literario, con la esperanza de hacerse lo suficientemente rico en el menor período posible, a fin de poder dedicarse posteriormente a la auténtica literatura. La desbordante capacidad de trabajo de Balzac le lleva a comenzar a recibir y aceptar encargos de todo tipo. En el período que va de 1821 a 1829, Balzac escribirá por encargo de editores sin escrúpulos, bajo varios pseudónimos, a veces incluso permitiendo que otros firmen sus obras, multitud de novelas de ínfima calidad (al menos se conocen nueve de ellas, pero se sospecha de al menos otras tantas; el propio Balzac no quiso dejar constancia de cuáles eran suyas). También escribiría obras de ciencias naturales, historia, artículos periodísticos, panfletos políticos., todo ello por encargo de editores que esperaban una entrega rápida y eficaz. El estilo de Balzac, que a veces resulta desarreglado y poco estable, parece sufrir por estos años en los que, a decir de Stefan Zweig, Balzac vende su alma al mejor postor.

Balzac y los negocios

Las ganancias de este período parece ser que pudieron ser cuantiosas, asegurándole unos ingresos anuales de más de 4000 francos. Sin embargo, desde 1825 Balzac comienza a mezclarse en los más pintorescos negocios, en los que perderá todos sus ingresos y que lo obligarán a vivir siempre endeudado.

Éxito literario

En 1829, a la edad de 30 años, y acosado por los acreedores, encuentra por casualidad un episodio de la Guerra de los Chuanes con el que se siente especialmente inspirado. Influido por la obra de Walter Scott, decide novelar el episodio, para lo cual recurre a uno de las personas que lo vivieron, el anciano general de Pommereul, viejo amigo de su padre a quien, esperando huir de sus acreedores de París, visita en Fougéres. En esa localidad completa la novela, cuya calidad, muy por encima de los folletines que había producido hasta entonces, le anima a firmarla con su nombre. La novela, que aparece inicialmente con el título de El último chuan (posteriormente la revisaría y volvería a publicar como Los Chuanes), se vende mal, pero le permite llamar la atención. En unos pocos años se convierte en el personaje de moda y en el autor más prolífico de París. Su asombroso rendimiento se debía a su hábito de escribir alrededor de 15 horas diarias, en la tranquilidad de la noche, y bebiendo litros de café negro. Lo hacía en completo aislamiento, por lo que la crítica se ha cuestionado tradicionalmente de dónde podía obtener el autor el aluvión de datos de todo tipo (sociedad, economía, sucesos, habladurías…) que saturan sus novelas.

París, 1846, panorama.

En 1832 concibe por primera vez la idea de crear una serie de novelas interrelacionadas que retraten a la sociedad de su tiempo. Estas novelas, que integrarán las Scènes de la vie privée, serán el germen de la gran obra de Balzac, la Comédie Humaine (La Comedia Humana). Dentro de las escenas se incluyen sus grandes éxitos de la década de los años treinta, como Eugénie Grandet (1833), que será el primer gran éxito de ventas; y Le Père Goriot (1835), una de sus novelas más famosas. Durante esta década Balzac, pese a conocer un éxito sin precedentes, se ve acosado por problemas económicos originados por los ruinosos negocios en los que invierte: compra unas antiguas minas romanas en Cerdeña, creyendo que se había encontrado una nueva veta de oro en las mismas, e incluso llega a visitarlas, volviendo a París presa de un gran entusiasmo que pronto se trunca al ver que ha sido engañado.

Retrato de la señora Balzac.

A la par, conoce al gran amor de su vida, Ewelina Hańska, condesa de origen polaco, en 1832. Fue la propia condesa quien, tras haber leído la Piel de Zapa, se pone en contacto con Honoré. Primero le enviará una serie de cartas anónimas y sin remite, firmadas como L’Etrangére (La Extranjera), y para permitir a Balzac contestarle, le sugiere que ponga una serie de crípticos anuncios en la Gazette de France y l’Observateur. Pronto inician una correspondencia que durará quince años, y en la que Balzac, que imagina que su misteriosa corresponsal es cuanto menos una princesa rusa de vastísima fortuna, pone todo su entusiasmo en construir una relación amorosa con la condesa Hanska. Se ha señalado que para la condesa, una mujer casada muy celosa de su estatus social, la relación con Balzac era más que nada un entretenimiento con el que pasar el tiempo en la soledad de su hacienda en Ucrania, por lo que en general se mostrará fría y manipuladora con Balzac. Aun así, mantendrán relaciones esporádicas, que le llevarán a visitar la condesa en Suiza cuando en 1833 se encuentra de vacaciones con su marido (con el que trabará relación y quien creerá que Balzac es una nueva amistad de su familia), así como, al año siguiente, a Viena, donde Balzac puede valorar su auténtica fama internacional cuando toda la alta sociedad vienesa lo recibe con los brazos abiertos. Tras la muerte del barón Hanska en 1842, Balzac imagina que la condesa Hanska estará dispuesta a sellar su amor con el matrimonio, y comienza a insistirle acuciantemente en ese sentido. Sin embargo, la condesa, que teme por su herencia y su estatus, y que en realidad no ama a Balzac, se muestra reticente; a lo largo de los siguientes ocho años, tratará de evitar cualquier compromiso con el escritor, arguyendo todo tipo de excusas: carecer del permiso del zar, problemas con el testamento de su marido, necesidad de buscar a su única hija un buen marido antes de contraer matrimonio con Balzac,… Finalmente, para forzar la situación, Balzac viaja a San Petersburgo, en Rusia, en 1848, donde parece sacarle un compromiso. En 1849 viaja a Wierchownia, la hacienda ucraniana de la condesa, donde parece conseguir un compromiso matrimonial definitivo. Tras volver a París, regresa de nuevo a Ucrania a comienzos de 1850, donde, debido al rigor del invierno y su quebrantada salud, cae enfermo. La condesa, viendo que en todo caso Balzac no sobrevivirá gran tiempo, accede al fin a casarse con él, y contraen matrimonio el 14 de mayo de 1850, pocos meses antes de la muerte del escritor (18 de agosto).” (http://es.wikipedia.org/wiki/Honor%C3%A9_de_Balzac)

Anuncios

Acciones

Information

4 responses

11 11 2013
fjbarral

En relación con la ambientación de esta novela, puede ser i nteresante el siguiente comentario que he encontrado:
A mediados del siglo XIX parís experimentó una profunda transformación urbanística. Napoleón III mandó destruir grandes extensiones de la ciudad y acabó con mucho del París medieval y aparecieron mansiones burguesas y toda clase de negocios del entretenimiento, como teatros y cafetines que dieron nuevo impulso a la vida de la ciudad, tanto en el centro como en sus arrabales: Montmartre y Montparnasse, que significó, al mismo tiempo, la aparición de grandes escritores, pintores, músicos y escultores.

Ese cambio significó que predominara un clima de doble moral… era un tiempo donde la mujer burguesa significaba para el marido una especie de “carta de presentación ante la sociedad” y por tanto era necesario crear límites muy bien definidos entre lo decente y lo oprobioso. Es cuando aparecieron las nuevas mujeres galantes, que vivían en los márgenes de la sociedad respetable.

Cuando el dinero estaba a la mano, aristócratas y ricos burgueses iban a la caza de estas beldades del momento, que por lo general eran mujeres de carácter fuerte y grandes ambiciones que no deseaban pasarse la vida amamantando niños ni limpiando pañales… ellas entregaban sus favores al mejor postor, a cambio de lujos que por sí mismas no podían costearse… se paseaban en carruaje, se vestían a la última moda, iban a la ópera, tenían amistades literarias, gastaban fortunas en las mesas de juego y podían permitirse elegir a sus amantes… eran las demimondaines o mujeres de mundo.” (http://radio.rpp.com.pe/letraseneltiempo/mujeres-mundanas-de-paris-de-1800/)

11 11 2013
fjbarral

No nos debe faltar, además de la oportuna imaginación, una cierta ambientación, por eso estas fotografía de Paris que aunque de 50 años más tarde (1900) puede ser suficiente, ¿no?

12 11 2013
fjbarral

O incluso una vista de la ampliacion de la congestión y de la calle Doyenné durante los años 1850 (“Charles Marville, Dégagement de l’impasse et de la rue du Doyenné dans les années 1850.”).

15 11 2013
fjbarral

En esta novela encuentro que muestra que el papel de la mujer se ha desdoblado. Por una parte la esposa, casta y dedicada, no debe portar mancha ni en su comportamiento ni siquiera en su pensamiento. Así debe sobreponerse sobre sus debilidades y mantener la pureza sobre todas las cosas para el cuidado de sus hijos y para la representación social de la familia. Sin embargo al hombre se le permite la debilidad y mantener una dualidad en su caracter, de forma que es figura e imagen familiar al mismo tiempo que goza de los amigos y amigas. Para lo cual se permite una clase de mujeres que puede hacerle gozar, y que aunque se contaminen y no sean respetables, se consideran necesarias para su deleite. Se mantienen y son reverenciadas no por sí mismas sino por lo que representan, ¡son útiles! Son llamadas al sacrifico aunque puedan conseguir algunas ventajas … no nos engañemos, se perdona al hombre y no al objeto de su perdición, aunque esté en su mano el evitarlo.
No se tratan pues por igual las necesidades de ambos sexos, ya que las de uno se perdonan mientras que las del otro se condenan, cuando son las mismas. Así debieran comprenderse los deseos de la belleza que para cada cual representa la imagen y el objeto de sus apetencias, sin priorizar ninguno, ya que si al hombre parece que el hombre no le interesa, podemos encontrar que a la mujer sí. Y sin duda otras opciones podrían encontrarse, ya que es el deseo y no el objeto lo qe manda en estos casos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: