La música del azar

10 01 2013
La música del azar

La música del azar

Título: La música del azar
Autor: Paul Auster

Club del miércoles
Entrega: 9 de enero, 2013
Devolución: 6 de febrero, 2013

Club del martes
Entrega: 27 de octubre, 2015
Devolución: 17 de noviembre, 2015

Consulta la guía de lectura (PDF) que ha elaborado la Biblioteca.

Sinopsis: Cuando Jim Nashe es abandonado por su mujer, se lanza a la vida errante. Antes ha recibido una inesperada herencia de un padre que nunca conoció y que le permitirá vagabundear por América en un Saab rojo, el mejor coche que nunca tuvo. Nashe va de motel en motel, goza de la velocidad, vive en una soledad casi completa y experimenta la gozosa y desgarradora seducción del desarraigo absoluto. Tras un año de esta vida, y cuando apenas le quedan diez mil dólares de la herencia, conoce a Jack Pozzi, un jovencísimo jugador profesional de póquer. Los dos hombres entablan una peculiar relación y Jim Nashe se constituye en el socio capitalista de Pozzi. Una sola sesión de póquer podría hacerles ricos. Sus contrincantes serán Flower y Stone, dos curiosos millonarios que han ganado una fabulosa fortuna jugando a la lotería y viven juntos como dos modernos Bouvard y Pecuchet. A partir de aquí, la novela abandona el territorio de la «novela de la carretera» americana, y se interna en el dominio de la literatura gótica, entre Kafka y Beckett. Nashe y Pozzi penetran en un ámbito sutilmente terrorífico, y la morada de los millonarios se convertirá en una peculiar prisión, cuyos ilusorios límites y leyes no menos ilusorias deberán descubrir.

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15 11 2015
margaramirezmontesinos

La música del azar. Paul Auster
Comentario del grupo de los martes
Es el azar el protagonista de esta obra y los personajes sus marionetas. Desde la primera hoja la sintaxis acompaña al azar. Así al referirse a Nashe se dice “Todo se reducía a una cuestión de secuencia, de orden de los sucesos. Si el abogado no hubiese tardado seis meses en encontrarle, el no habría estado en la carretera el día que conoció a Jack Pozzi, y por lo tanto ninguna de las cosas que siguieron a ese encuentro habría ocurrido nunca”.
Es un género frecuente en la literatura norteamericana “la aventura en la carretera”. El héroe que deja una vida atrás. Personajes fracasados , frustrados, solitarios pero que inspiran al lector piedad. Nashe es el hombre moderno, desbrujulado, da un corte abrupto a su vida y en zigzag recorre EEUU de este a oeste y de oeste a este. “¿Emprende acaso como Odiseo azotado por los vientos en el mediterráneo la búsqueda de sí mismo?” “Después de la segunda noche (de conducir) comprendió Nashe que ya no era dueño de sí, que había caído en las garras de una fuerza desconcertante y arrolladora”. “El coche se convirtió en un santuario de invulnerabilidad…tal vez la música tenía algo que ver con eso, las interminables cintas de Bach, Mozart, Verdi…”
El encuentro con Pozzi es el resultado del azar y la amistad entre los dos es una amistad complementaria, tierna. Nashe es el protector, Pozzi el protegido. Constituyen el fundamento del bien, frente a Flower y Stone, una pareja histriónica y maléfica.
Obligados a pagar la deuda, son condenados por ésta a construir un muro con las piedras traídas de un castillo irlandés, nos recuerda el mito de Sísifo condenado por los dioses a subir una roca a la cima de la montaña, roca que rodaba hasta la base y tenía que volverla a subir. En la construcción de ese muro Nashe como Sísifo encontró un sentido al absurdo de su empresa, la búsqueda de sí mismo. “ Nashe no dijo a Pozzi nada acerca de que veía el muro como una oportunidad de redimirse, nada acerca de que consideraba los trabajos del prado un modo de expiar su imprudencia y autocompasión”. Flower y Stone sus amos y verdugos desaparecen del escenario, como el dueño del “Castillo” de Kafka. Dioses invisibles y vengativos. En una maqueta que construye Stone “La ciudad del mundo”, existe una prisión donde los presos están trabajando alegremente, están contentos de que les castiguen por sus delitos.
La novela con una prosa fluida y no carente del sentido del humor, es una composición en anillo, termina donde empieza: “en el momento en que el coche cogía los ciento treinta, Murks se inclinó hacia adelante y apagó la radio” . La música del azar cesó y Nashe apretó aún más el acelerador. Sin música el Jaguar dejó de ser un santuario de invulnerabilidad, el conductor encontró su destino.

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