Ojalá …

23 11 2012
By Francisco J. Barral

Porque, sin duda, existen palabras que parece tienen significado por sí mismas … que las utilizamos perfectamente bien sin conocer su origen y evolución, y que cuando se nos manifiesta, nos aparece completamente explicado su uso. Detrás de cada palabra principal se muestra una idea que no puede ser explicada, sólo descrita, y así aquella se constituye como un símbolo de ésta. Cuando entendemos ésto entramos en el terreno del lenguaje simbólico, ya que nosotros lo que en realidad manejamos son ideas que intentamos transmitir, de forma que las palabras y los hechos suelen ser sólo  y nada menos que caminos … muchos diferentes que unen los mismos lugares, que siempre tenemos en nuestros horizontes.

El siguiente desarrollo, por ser tan completo e interesante, lo he colocado prácticamente íntegro de los lugares que indico. Y además, como la explicación afecta tanto al castellano como al portugués, me ha parecido oportuno hacer el comentario en los dos idiomas.

¡Ah! Y si queréis ver mejor las imágenes sólo tenéis que pulsar sobre ellas. 😉

Según la RAE (www.rae.es):

ojalá.(Del ár. hisp. law šá lláh, si Dios quiere). 1. interj. Denota vivo deseo de que suceda algo.” (http://lema.rae.es/drae/?val=ojal%C3%A1)

Sin embargo, parece ser que esta palabra «no deriva de la expresión “si Díos quiere”, del árabe إن شاء الله (in sha’a Allah), sino que proviene en realidad de la expresión: لو شاء الله (law sha’a Allah) “si Dios quisiera”. Ésto se puede comprobar porque no es posible sustituir, sin que cambie su significado, la expresión ojalá por “si Díos quiere”.» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

La discusión sobre su posible origen tiene sentido para descubrir los motivos de su significado, que en esta expresión (palabra) denota un deseo pero en la desesperanza de no verlo quizás cumplido.

«En árabe la partícula إن (in) se emplea para una condición real, que en español expresamos con el verbo en tiempo presente, “si Dios quiere”. Y la partícula لو (law) se emplea para la condición irreal, tanto si es posible como si es imposible, que en español expresamos con el verbo en imperfecto de subjuntivo cuando es posible, “si Dios quisiera”, o en pluscuamperfecto de subjuntivo cuando es imposible, “si Dios hubiese querido”.

Por eso la frase árabe que origina nuestro “ojalá” es la expresión de un deseo que por el momento no es real, aunque no se descarta la posibilidad: “ojalá” = “si Dios quisiera”. La otra condicional, la real, se emplea para el futuro cierto: “mañana pasaré a verte (si Dios quiere)”; ésta, la irreal, se emplea para el futuro incierto: “Cómo me gustaría poder pasar a verte (si Dios quisiera)”.

La fórmula se pronunciaba en el dialecto árabe andalusí “lawsha’alláh“, luego “lawshallá“, luego “loshalá“, y el castellano antiguo la tomó con aféresis de la l- inicial, “oxalá“, que dio lugar al español “ojalá“.» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

Pero es que todavía puede remontarse más allá, en su origen, hacía la idea que nos muestra, encontrando la siguiente explicación:

«Según explica el prestigioso arabista español Federico Corriente, hay en árabe una frase piadosa, لا أوحش الله (lā ˀawḥaša llāhu), que suelen usar los árabes de religión islámica y vendría a significar “haga Dios que no se sienta nostalgia de (tal cosa)”, o sea, más o menos no (nos) aflija Dios sin (tal cosa deseada)”, lo que equivale a decir “permita Dios que (suceda tal cosa)”. Esta frase, usual en el árabe de Oriente y Occidente, en el árabe andalusí habría sufrido una adaptación local que de لا أوحش الله (lā ˀawḥaša llāhu) por medio de una contracción (l(ā ˀ)aw(ḥa)ša llāhu) habría hecho لو شاء الله (law šaˀa llāhu), que es la que significa “si Dios quisiera” y la que habría dado origen al español antiguo oxalá, moderno ojalá, y portugués oxalá.»  (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

Se da también la curiosidad de encontrar otras palabras similares que en otros contextos se expresan mejor, o que incluso dependiendo del entorno socio-político, evolucionan de forma diferente.

«En portugués oxalá coexiste con otro arabismo similar, tomara, que también expresa el deseo y deriva de أتمّ الله (atamma llāh) “cumpla Dios (que…)”, y que ha cambiado la inestable –l– intervocálica portuguesa por la más estable –r– por lo que se ha asimilado al verbo tomar en una improbable primera persona, lo que le ha hecho alterar el timbre de la primera vocal: *atamala → *tamala → *tamara → tomara. Este arabismo es raro en español, pero por influencia del portugués también se emplea en el habla de Andalucía en frases como “qué linda iba la novia, tomara que la hubiérais visto”, y en portugués ha dado lugar a expresiones que llaman la atención, como tomara-que-caia (“ojalá que se caiga”) para los vestidos de mujer sin tirantes, lo que en España llaman, con otro sentido del humor, vestidos “palabra de honor”.» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

«Los portugueses usan menos el “ójala” que nosotros los castellanos, a pesar de la gran influencia del árabe en la lengua portuguesa. En lugar del “oxala”, los lusitanos tienden a utilizar una expresión equivalente, pero de mucha más raigambre latina y fuerza expresiva: “quem me dera!”, (…) El “quién me diera”, como digo, es muy latino, pues proviene de la expresión clásica “quis mihi det”. Era algo que se usaba para describir un estado intermedio entre la esperanza y la desesperanza.» (http://joludi.tumblr.com/page/84)

Porque, sem dúvida, existem palavras que parece têm significado por si mesmas … que as utilizamos perfeitamente bem sem conhecer sua origem e evolução, e que quando se nos manifesta, nos aparece completamente explicado seu uso. Por trás da cada palavra principal mostra-se uma ideia que não pode ser explicada, só descrita, e assim aquela se constitui como um símbolo desta. Quando entendemos ésto entramos no terreno da linguagem simbólica, já que nós o que em realidade manejamos são ideias que tentamos transmitir, de forma que as palavras e os factos costumam ser só  e nada menos que caminhos … muitos diferentes que unem os mesmos lugares, que sempre temos em nossos horizontes.

O seguinte desenvolvimento, por ser tão completo e interessante, coloquei-o praticamente íntegro dos lugares que indico. E ademais, como a explicação afecta tanto ao castelhano como ao português, me pareceu oportuno fazer o comentário nos dois idiomas.

Segundo a RAE (www.rae.es):

“oxalá.(Do ár. hisp. law šá lláh, se Deus quer). 1. interj. Denota vivo desejo de que suceda algo.” (http://lema.rae.es/drae/?val=ojal%C3%A1)

No entanto, parece ser que esta palavra <i>«não deriva da expressão “se Díos quer”, do árabe إن شاء الله (in sha’a Allah), senão que prove em realidade da expressão: لو شاء الله (law sha’a Allah) “se Deus quisesse”.  Ésto pode-se comprovar porque não é possível substituir, sem que mude seu significado, a expressão oxalá por se “Díos quer”.» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

A discussão sobre sua possível origem faz sentido para descobrir os motivos de seu significado, que nesta expressão (palavra) denota um desejo mas na desesperanza de não o ver quiçá cumprido.

«Em árabe a partícula إن (in) emprega-se para uma condição real, que em espanhol expressamos com o verbo em tempo presente, “se Deus quer”.  E a partícula لو (law) emprega-se para a condição irreal, tanto se é possível como se é impossível, que em espanhol expressamos com o verbo em imperfecto de subjuntivo quando é possível, “se Deus quisesse”, ou em pluscuamperfecto de subjuntivo quando é impossível, “se Deus tivesse querido”.

Por isso a frase árabe que origina nosso “oxalá” é a expressão de um desejo que pelo momento não é real, ainda que não se descarta a possibilidade: “oxalá” = “se Deus quisesse”. A outra condicional, a real, emprega-se para o futuro verdadeiro: “amanhã passarei a ver-te (se Deus quer)”; esta, a irreal, se emprega para o futuro incerto: “Como gostaria de poder passar a te ver (se Deus quisesse)”.

A fórmula pronunciava-se no dialecto árabe andalusí “lawsha’alláh”, logo “lawshallá”, logo “loshalá”, e o castelhano antigo tomou-a com aféresis do l- inicial, “oxalá”, que deu lugar ao espanhol “ojalá”.» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

Mas é que ainda pode se remontar para além, em sua origem, fazia a ideia que nos mostra, encontrando a seguinte explicação:

«Segundo explica o prestigioso arabista espanhol Federico Corrente, há em árabe uma frase piedosa, لا أوحش الله (lā ˀawḥàšllāhu), que costumam usar os árabes de religião islâmica e viria a significar “faça Deus que não se senta nostalgia de (tal coisa)”,  ou seja, mais ou menos não (nos) aflija Deus sem (tal coisa desejada)”, o que equivale a dizer “permita Deus que (suceda tal coisa)”. Esta frase, usual no árabe de Oriente e Occidente, no árabe andalusí teria sofrido uma adaptação local que de لا أوحش الله (lā ˀawḥàšllāhu) por médio de uma contracção (l(ā ˀ)aw(ḥa)ša llāhu) teria feito لو شاء الله (law šaˀa llāhu), que é a que significa “se Deus quisesse” e a que teria dado origem ao espanhol antigo oxalá, moderno ojalá, e português oxalá.»  (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

Dá-se também a curiosidade de encontrar outras palavras similares que em outros contextos se expressam melhor, ou que inclusive dependendo do meio sócio-político, evoluem de forma diferente.

«Em português oxalá coexiste com outro arabismo similar, tomara, que também expressa o desejo e deriva de أتمّ الله (atamma llāh) “cumpra Deus (que…)”, e que mudou o instável -l- intervocálica portuguesa pela mais estável -r- pelo que se assimilou ao verbo tomar numa improvável primeira pessoa, o que lhe fez alterar o timbre da primeira vogal: *atamala → *tamala → *tamara → tomara. Este arabismo é raro em espanhol, mas por influência do português também se emprega no fala de Andaluzia em frases como “que linda ia a noiva, tomasse que a hubiérais visto”, e em português deu lugar a expressões que chamam a atenção, como tomara-que-caia (“oxalá que se caia”) para os vestidos de mulher sem tirantes, o que em Espanha chamam, com outro sentido do humor, vestidos “palabra de honor” (palavra de honra).» (http://etimologias.dechile.net/?ojala.-)

«Os portugueses usam menos o “ójala” que nós os castelhanos, apesar da grande influência do árabe na língua portuguesa. Em lugar do “oxala”, os lusitanos tendem a utilizar uma expressão equivalente, mas de muita mais raigambre latina e força expresiva: “quem me dera!”, (…) O “quem me desse”, como digo, é muito latino, pois prove da expressão clássica “quis mihi det”. Era algo que se usava para descrever um estado intermedio entre a esperança e a desesperanza.»  (http://joludi.tumblr.com/page/84)

PD.-  Um saúdo aos colegas do Clube de leitura em língua portuguesa. 🙂

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