Un viejo que leía novelas de amor

10 01 2012

Un viejo que leía novelas de amor

Título: Un viejo que leía novelas de amor
Autor: Luis Sepúlveda

Club del martes
Entrega: 10 de enero de 2012
Devolución: 31 de enero de 2012

Consulta la guía de lectura que ha elaborado la Biblioteca.

Sinopsis: Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.

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5 responses

13 01 2012
fjbarral

De este autor me impresiona sobre todo su propia vida y su forma de ser, que sin duda traslada a sus novelas. Para contribuir a conocerlo, os propongo leer la siguiente entrevista (pulsar AQUÍ), y aquí os muestro algunas de sus opiniones:
Pasó 7 meses con los indios shuar en la Amazonia. Fue corresponsal en Angola y Mozambique. Militó en la revolución sandinista. Recorrió la Highway 66. Conoció a Bruce Chatwin y fue amigo de Kapuscinski. Extraña a Osvaldo Soriano, su gran amigo. Conoce y ama la Patagonia como pocos. Y cuenta que todo eso empezó porque un día le dio por sintonizar emisoras en lenguas extrañas en una vieja radio RCA.
“En mis recuerdos no hay paisajes, o si los hay son estáticos como fotografías.”
(…)”lo que prevalece en mi memoria son las gentes que he encontrado en el camino.”
(…)”Me he movido mucho por el mundo, y si hay algo que recuerdo con emoción es un día en que, a los 16 años, con mi mochila a la espalda, me planté a la salida sur de la carretera panamericana a «hacer dedo» —autostop— y un camión se detuvo.”
(…)”Aquel día empezó el resto de mi vida. Algunos escritores a los que respeto sostienen que somos lo que hemos leído. Yo agrego que también somos lo que hemos andado, visto, comido, bebido, amado, sufrido, gozado, reído, llorado.”
(…)”Me complace que los recuerdos sean como un caleidoscopio, que se ordenen o surjan sin aviso, con ese maravilloso orden aleatorio que tiene la memoria, pues definitivamente eso es lo que nos salva.”
(…)”Si tuvieras que elegir cuatro sabores entre ese caleidoscopio de recuerdos, ¿cuáles serían?

(1)Una taza de leche caliente en el círculo polar ártico.
(2)Yuca de los labios de una muchacha shuar.
(3)Mate con un hombre muerto
(4)Y ron para tocar el cielo a la salud de Sandino.”
(…)”Me quedo con una bienvenida en una casa de los samens —mal conocidos como lapones— en el Círculo Polar Ártico.”

15 01 2012
María Pacheco

FRANCISCO SABES ELEGIR MUY BIÉN…MUY EMOCIONAL…

Aquel día empezó el resto de mi vida. Algunos escritores a los que respeto sostienen que somos lo que hemos leído. Yo agrego que también somos lo que hemos andado, visto, comido, bebido, amado, sufrido, gozado, reído, llorado.

Queda claro…que toda aquella persona que ha viajado mucho, es el que conoce mejor la vida, sin duda…

Saludos.María.

15 01 2012
fjbarral

Gracias Maria. Siempre es tan importante lo que nos cuentan como la sensación que nos puede transmitir el autor de que sabe de lo que habla y del sentimiento sincero que en algunos casos llega a comunicarnos.

18 01 2012
margaramirezmontesinos

Un viejo que leía novelas de amor.- Luis Sepúlveda.
Es un canto a la selva. Antonio José Bolívar Proaño vive en el Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica. Y emigra a la selva poblada por los indios shuar, con ellos ha aprendido a conocer y respetar la Selva, sus leyes, sus animales y sus indígenas. “El no era uno de ellos, pero era como uno de ellos”. Mediante esta reiteración poética, el lector va penetrando en la relación tan estrecha de amor que se establece entre el protagonista y sus pobladores. Hasta el punto de que se convierten en sus puntos cardinales de referencia como contrapunto a los usos y costumbres del pueblo civilizado el Idilio. A su regreso y abandono de la selva, la soledad le incita a la lectura. A la lectura de “novelas del amor con palabras tan hermosas que a veces le hacían olvidar la barbarie humana”.
Con un lenguaje realista de poéticas y rotundas metáfora y una prosa sencilla
La novela es una dura crítica al gobierno con impuestos abusivos; “los gobiernos viven de las dentelladas que les propinan a los ciudadanos”,al proceso de intervención colonizador ecuatoriano; “los colonos destrozaban la selva construyendo la obra maestra del hombre civilizado: el desierto”, a la bárbara intromisión de los gringos norteamericanos.

29 01 2012
loli

Gusto mucho la novela de Luis Sepulveda un hombre que despues de haber pasado muchos años en un pueblo remoto de la region amazonica ytras el fallecimiento de su mujer , descrubre la lectura para paliar su soledad . de los indios aprendio a respetar´y amar la selva tambien a cazar.escrita con una narrativa sencilla y clara deja al lector un buen sabor de boca.

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