El señor de las moscas

1 10 2009
El señor de las moscas

El señor de las moscas

Título: El señor de las moscas
Autor: William Golding

Club del martes
Entrega: 13 de mayo, 2008
Devolución: 3 de junio, 2008

Club del jueves
Entrega: 26 de abril de 2012
Devolución: 17 de mayo de 2012

Guía de lectura (PDF) elaborada por la Biblioteca

Comentario de Margarita Ramirez Montesinos (Club del Martes): Tras la aparente aventura de un grupo de adolescentes y niños que arriban a una isla en un accidente de aviación se esconde la humanidad en sus albores míticos. El mito o el inconsciente colectivo. El mundo de la fantasía,  el “érase una vez”  sin espacio ni tiempo donde se conjuga el temor a lo desconocido, los sentimientos incontrolados, el miedo y el odio. Dos símbolos impactan al lector: la caracola, la comunicación, el orden dentro de la palabra, es decir la autoridad basada en la democracia, y el arma: el régimen autoritario basado en la fuerza y en la violencia. La necesidad de mantener la hoguera, el fuego de Prometeo de la cultura y civilización como esperanza de salvación, el  rescate, y la agresión del hombre cazador.

Piggy es el pensador, Ralph; el ordenador del pensamiento con dotes de mando. Pero no todos prefieren el orden y las reglas. Jack, relegado por la votación inicial a la posición de cazador, poco a poco aprovecha la inquietud creciente entre los niños ante el temor “a la fiera” y sus deseos de aventura  para ganar el liderazgo del grupo. Un grupo violento sin orden con una violencia inusitada para una edad tan temprana. “Tú y tu sangre, Jack Merridew, tú y tu caza”, empezó a gritar con voz aguda Piggy. En esta tensión  se desarrollará el drama, y el comportamiento  de sus protagonistas en dada diferirá del comportamiento de los adultos. “no me vais a decir que tenemos que pasarnos la vida asustados por nada”. “La vida, -dijo Piggy animadamente- es una cosa científica, eso es lo que es. Dentro de un año o dos, cuando acabe la guerra, ya se estará viajando a Marte y volviendo. Sé que no hay una fiera…y también sé que no hay que tener miedo…a no ser que nos de miedo la gente…”En este grupo de colegiales, al principio, actúan valores morales: “en su otra vida, Maurice habría sido castigado por llenar de arena unos jóvenes más jóvenes que los suyos. Ahora, aunque no se encontraba presente ningún padre que dejase caer sobre él una mano airada, sintió de todos modos la desazón del delito”. Piggy y Ralph no pueden sino mirar indefensos, cómo mientras las reglas se deshacen el asesinato ya no les parece a los demás algo tan grave.

La muerte de Simón es la muerte de la víctima propiciatoria  sacrificada en medio de una danza salvaje y tribal, como también la muerte de Piggy.

El Señor de las moscas es una lectura cruda, que muestra sin ningún reparo la crueldad y decadencia en la que se puede sumir un grupo regido únicamente por los propios impulsos humanos.

Muestra cómo al desaparecer las estructuras y convenciones, al desvanecerse la línea entre lo correcto y lo incorrecto, es posible perder el más básico principio moral: el respeto a la vida.

Margarita Ramírez Montesinos

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: