Contrato con Dios

2 02 2012

Título: Contrato con Dios

Autor: Will Eisner

Entrega: 13 de enero de 2012

Devolución: 27 de enero de 2012

Sinopsis: Cuatro historias diferentes ambientadas en la ciudad de Nueva York, de tono pesimista. La acción está ambientada en la época de la Depresión post-crack del 29, con una Gran Manzana de atmósfera sombría y lúgubre, violenta, y poblada por perdedores con ansias de prosperidad.

Así, la primera, recoge la ilusión de un inmigrante judío ruso que deja su país para intentar alcanzar el sueño americano. Su comportamiento está lleno de bonhomía hasta que el contrato que ha realizado con Dios queda roto tras un acontecimiento que cree que es injusto. Resulta sobrecogedora la ambientación lluviosa, lastimera, quejosa…con una crítica al materialismo y a la usura, al contraste de clases.

En la segunda un cantante callejero llama la atención artística, y especialmente sexual, de una antigua diva. La violencia manifestada es cruda y significativa de las tensiones en ambientes deprimentes y carentes de medios económicas.

La tercera historia se centra en un agresivo administrador de un edificio humilde frustrado sexualmente y utilizado cruelmente por una lolita.

El libro, alejado un tanto del escenario neoyorquino, finaliza con un agridulce y veraniego retablo de juego sexual, pérdida de inocencia y ambiciones profesionales y sociales.

Orientación del monitor del Club de Lectura de Cómic y Novela Gráfica: Contrato con Dios (1978) es un título imprescindible de Will Eisner, uno de los artífices de la maduración artística de este medio de expresión.

Eisner es al cómic lo que Orson Welles es al cine; sin Eisner, posiblemente, ni habríamos disfrutado del mismísimo Frank Miller.

Entre sus creaciones, destaca Wonder Man, que empezó a publicarse unos meses después del primer Superman (y por el que de hecho su editor fue acusado de plagio), y The Spirit, personaje histórico del comic norteamericano.

A finales de los 70, inspirado por artistas gráficos experimentales de los años 30, se propuso crear una obra literaria gráfica para adultos, y que fue él quien acuñó el término “novela gráfica”, con el fin de intentar venderle el proyecto a una gran editorial. Ninguna se interesó en aquel momento, aunque desde que por fin fue publicada, hace 27 años, no ha dejado de reeditarse.

Eisner, hijo de inmigrantes judíos, retrata con absoluta maestría el crisol de culturas que ha sido desde siempre la ciudad de Nueva York.

GERARDO MACÍAS





Maus

29 10 2010

Título: Maus

Autor: Art Spiegelman

Entrega: 29 de octubre de 2010

Devolución: 12 de noviembre de 2010

Sinopsis: Maus: Relato de un superviviente es la biografía de Vladek Spiegelman, un judío polaco superviviente de los campos de exterminio nazis, contada por su hijo Art Spiegelman, un dibujante de cómics que quiere dejar memoria de las vivencias de su padre como judío en la Europa ocupada por los nazis, entre los primeros años de ocupación en Polonia y el fin de la guerra y la liberación de los campos: desde el gueto hasta Auschwitz. Pero en Maus no encontramos sólo la historia de un superviviente sino también la historia de la relación entre padre e hijo, una historia de amor y odio que es contada con la misma sinceridad que la otra, analizando todas las contradicciones de una persona que sufrió una persecución étnica y sin embargo es racista, alguien a quien todos los años de escasez han convertido en un miserable tacaño que recoge cable telefónico por la calle y se deja el gas encendido para no gastar cerillas, y que le hace la vida imposible a la mujer con la que vive.

Orientación del monitor del Club de Lectura de Cómic y Novela Gráfica: Maus: Relato de un superviviente es una novela gráfica publicada por entregas en la revista Raw, de la que el propio Spiegelman era editor, entre 1980 y 1991. La obra se publicó inicialmente en dos partes: Mi padre sangra historia (1986) seguida de Y aquí comenzaron mis problemas (1991), integrándose finalmente en un único volumen. Maus es una reconstrucción de lo que le pasó a millones de judíos. El acercamiento de Spiegelman convierte Maus en una de las reflexiones más lúcidas que se han hecho acerca del Holocausto; para ello, utiliza todos los recursos propios del cómic, y a la vez inventa otros nuevos. Art Spiegelman , haciendo homenaje a los personajes de dibujos animados de Hanna-Barbera, Walt Disney o Warner Bros, usa en Maus animales antropomórficos: ratones para representar a los judíos, gatos para los alemanes, cerdos para los polacos, ranas para los franceses, ciervos para los suecos, perros para los estadounidenses y peces para los ingleses. Nada más lejos de su intención que dirigirse a un público infantil: se trata de una metáfora sobre la ratonera en que se convirtió para los judíos la Polonia ocupada por los nazis, y cómo se sintieron traicionados por el resto de los polacos. En cuanto al estilo gráfico de Spiegelman, no nos engañemos por la sencillez del dibujo: tras ella se encuentran algunas soluciones gráficas verdaderamente excelentes. Spiegelman no es un maestro de la anatomía, pero es un narrador gráfico efectivo y rotundo en su composición de página.

Maus ha contribuido de forma fundamental a mejorar la consideración social de la historieta, convirtiéndose en ejemplo de la madurez del medio: en 1992 obtuvo el primer y único premio Pulitzer otorgado a un cómic. Esto supuso para la historieta el espaldarazo final a su consideración adulta popular y mediática, consiguiendo lo que nunca antes se había logrado, pese a los muchos merecimientos. Spiegelman aunó en su obra méritos y características que le concedieron ese ansiado beneplácito común de público, crítica, medios y cultura oficialista al que nunca se había llegado. Además obtuvo numerosos premios de prestigio internacional en el mundo del cómic.

GERARDO MACÍAS





Si esto es un hombre

10 06 2009

 

Si esto es un hombre

Si esto es un hombre

Título: Si esto es un hombre
Autor: Primo Levi

Entrega: 21 de noviembre, 2006
Devolución: 12 de diciembre, 2006

Comentario de Mercedes Orta Gotor (Club del Martes): No me ha gustado esta obra, y no solamente por lo desagradable del tema, sino por  otras varias razones:

1ª.- Aunque no hubiera visto un puñado de películas sobre el asunto, (películas conseguidas y acabadas como auténticas obras de arte), a mí personalmente, que visité Auschwitz hace un par de años, no me ha enseñado nada que no supiera ya.

2ª.- No sé si el autor perdió la sensibilidad en la experiencia o no la tenía de antes, pero la narración testimonial es tan fría que no me provoca emociones. No parece tener recuerdos familiares, ni ilusiones, ni amores, ni creencias apasionadas. Únicamente, en el capítulo titulado “El último” deja entrever sentimiento de vergüenza ante la ejecución de un héroe, aún sabiendo que, para sobrevivir, no puede serlo.

3ª.- Al no ser su profesión, como escritor carece de estilo literario, por lo que no me parece que el libro sea carne ni pescado, es decir, ni novela ni ensayo. Está escrito sin verdadero trabajo de escritorio, sin un orden organizado en los datos, y sin un gran esfuerzo cronológico. Se limita a un inicio incompleto, un final también escaso y unos capítulos intermedios en los que se mezclan diversas vivencias, pero que no se atienen tampoco estrictamente al título que les da.

4ª.- Resulta molesto que no se traduzcan frases de otros idiomas, lo cual deja una sensación de que nos estemos perdiendo algo importante.

Únicamente, en los apéndices del final, reconociendo que al relato le falta algo, ante las preguntas que le hacen con frecuencia, Primo Levi se expresa con verdadera ideología humana y se pueden extraer algunas frases y pensamientos interesantes, en los que sí se aprecia un esfuerzo de imparcialidad.

Y, por supuesto, la poesía del principio, con su anatema final, que muestra una apasionada rabia.

No se puede sensibilizar, si es lo que pretende, sin tocar las fibras sensibles del lector, sin abrir el corazón para lograr su empatía. La frialdad provoca frialdad. Dispuso de muchos años para rehacer la redacción de su obra. Pero ni siquiera se molestó en intercalar esas respuestas que faltaban, sino que hizo simples añadidos al final. Una obra reiterativa, que se podía haber acortado, suprimiendo, incluso, temas menos relevantes como los párrafos de la Divina Comedia, y hubiera resultado completa si todo lo que escribió posteriormente, lo hubiera incluido en ella, alargando quizá, pero formando un todo único y comprensible.

Lo más sorprendente de este autor, que durante el resto de su vida mantuvo la afición de escribir siempre sobre el mismo tema, es que, después de haber luchado tan ferozmente por mantenerse vivo, a los 68 años se quitara la vida. Pero las ideas que yo pudiera aportar sobre esto, no serían más que conjeturas, de modo que me abstengo de intentarlo. Y parece que no está siquiera demostrado que se tratara de un suicidio.

Queda, pues, en el aire la incógnita sobre la verdadera personalidad de Primo Levi, judío de raza, pero probablemente ateo de convicción, químico de profesión pero escritor por afición, defensor de derechos humanos, pero reacio a expresar sentimientos. Un verdadero misterio, que quien escribió tanto en primera persona, debió dejar desvelado. 

Mercedes Orta Gotor








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