By Francisco J. Barral

La actividad de leer o lectura, entendida en el sentido dado por la Real Academia Española (RAE): “Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados. Comprender el sentido de cualquier otro tipo de representación gráfica. (…)“, por lo que podemos leer un texto, un grafico, una señal de tráfico, un cuadro, las líneas de la mano, dibujos, un cómic, la cara, una fotográfia y muchos diversos médios, en los que obtendremos una comprensión de algo: una notica, un conocimiento, sensaciones, sentimientos y muchas cosas más, por separado o juntos.
Por lo tanto leer es desde su principio una actividad compleja. Si nos limitamos a la lectura de textos y principalmente libros, nos encontramos con diferentes idiomas, estilos, temática, organización, recursos leterarios y muchas más formulaciones que convierten esta simple acción dentro de la más amplia actividad de la lectura, en algo por sí bastante complejo e incluso, pese a los creo inútiles intereses de clasificación y simplificación, inabarcable e inconmensurable.
Las experiencias que nos aporta la lectura eran como una gimnasia emocional y cerebral, conocido por todos sin embargo he encontrado las conclusiones de un estudio que nos indica lo que ya conocíamos e incluso va mas allá, determinando que la lectura no sólo desarrolla nuestras capacidades psicológicas y conigtivas, emocionales y de bienestar, sino que produce cambios permanentes en nuestra forma de entender el mundo y a nosotros mismos.
En línea con estos pensamientos transcribo a continuación algunos párrafos de un artículo que bajo el título ”leer nos cambia el cerebro”, podéis encontrar completo a través del enlace abajo indicado:
“La lectura de libros o de textos que requieran concentración y tiempo nos permite llegar a lugares a los que otras tecnologías tienen vedado el paso. No sólo se profundiza en asuntos complejos sino incluso en emociones complejas.” (…) “Los cerebros lectores entienden de otra manera el lenguaje, procesan de manera diferente las señales visuales; incluso razonan y forman los recuerdos de otra manera, tal y como señala la psicóloga mexicana Feggy Ostrosky-Solís.”
“Los cerebros de los lectores incluso difieren entre sí según qué lecturas tengan por bagaje.” (…) “Los lectores de inglés, por ejemplo, elaboran más las áreas del cerebro asociadas con descifrar las formas visuales que los lectores en lengua italiana. Según se cree, la diferencia radica en el hecho de que las palabras inglesas presentan con más frecuencia una forma que no hace evidente la pronunciación.”
“En 2009, la revista Psychological Science publicó un estudio al respecto, llevado a cabo en el Laboratorio de Cognición Dinámica de la Universidad de Washington, cuya principal investigadora fue Nicole Speer.
«Los lectores simulan mentalmente cada nueva situación que se encuentran en una narración. Los detalles de las acciones y sensaciones registrados en el texto se integran en el conocimiento personal de las experiencias pasadas. Las regiones del cerebro que se activan a menudo son similares a las que se activan cuando la gente realiza, imagina u observa actividades similares en el mundo real.»”
“Así, lectores del mundo, antinaturales todos, si pensáis más profundamente es porque leéis más profundamente.”
http://www.xatakaciencia.com/psicologia/leer-nos-cambia-el-cerebro-mas-de-lo-que-creemos
Nota.- (no me gusta enlazar imagenes con caras de personas, pero en excepción me ha sido invitable por su carácter entrañable)
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