El futuro del libro y de las bibliotecas en el nuevo entorno digital

5 11 2012
By Antonio Agustín Gómez Gómez
Director Biblioteca Pública del Estado – Biblioteca Provincial de Huelva

Durante el  pasado mes de Octubre tuve la oportunidad de participar en diversos encuentros profesionales en los que se debatía un tema de rabiosa actualidad: el futuro del libro y de las bibliotecas en el nuevo entorno digital. Mi interés en torno al tema responde al hecho de que desde principios de 2011 vengo participando como vocal del Grupo de Trabajo sobre Libro Electrónico que asesora al Consejo de Coordinación Bibliotecaria (Órgano colegiado de composición interadministrativa que canaliza la cooperación bibliotecaria entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas y que procura coordinar unas políticas comunes de desarrollo bibliotecario para el conjunto del país). Muchos profesionales consideramos la introducción del libro electrónico en nuestro ámbito de trabajo como un servicio de gran valor estratégico para el futuro de las bibliotecas públicas.

Han sido tres las reuniones profesionales en las que he sido invitado a participar:

De la última Mesa Redonda, os dejo la presentación en Prezi que resume las líneas de debate que también mantuve en los dos anteriores encuentros.

Presentación Mesa Redonda I Jornadas Bibliotecas Extremadura

En esta Mesa Redonda tuve el placer de participar junto al catedrático de la Universidad Carlos III D. Antonio Rodríguez de las Heras, todo un pozo de sabiduría que nos dejó algunas reflexiones de profundo calado:

  • “El libro electrónico es gozne de una transición cultural, más allá de modelos de negocio o dispositivos tecnológicos”.
  • “Va a jugar un papel decisivo, puesto que las tablets pueden llegar a convertirse en tablas de salvación para la industria editorial”. A esto podríamos añadir, “si dichas editoriales saben jugar su papel en el nuevo entorno digital”.
  • Porque la obsolescencia del libro papel no es la muerte; tendremos que buscar otros nichos.
  • Los bibliotecarios nos vamos a enfrentar a un dilema: el libro en  soporte electrónico ha pasado a un espacio sin lugares y las bibliotecas tradicionalmente se asocian a un lugar físico. Pero esta perturbación no debe asociarse a un precipicio o en cataclismo para las bibliotecas, si no todo lo contrario, debemos considerarlo como un reto, como un salto  lleno de estímulos y como un desafío a la creatividad para dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿cómo concebir el nuevo espacio físico de las bibliotecas para que puedan dar respuesta a estos nuevos estímulos”.

Mi intervención en dicha Mesa Redonda se articuló en torno a los siguientes temas:

  • El mercado del eBook en España en relación al sector editorial
  • El libro electrónico en las bibliotecas públicas: el préstamo de dispositivos de lectura (e-Reader) y el préstamo de contenidos digitales a través de plataformas de e-Lending.

El mercado del eBook en España: un mercado con grandes expectativas pero todavía con muchas incertidumbres.

Para que se pueda desarrollar el mercado del libro electrónico se hacen necesarias las siguientes premisas:

  1. La oferta: Que exista un número significativo de títulos publicados.
  2. Facilidad de acceso: Canalizar la demanda a través de plataformas de venta fáciles de usar o plataformas de préstamo público en bibliotecas.
  3. El problema de la intermediación: Que exista un número suficiente de dispositivos de lectura.
  4. El problema del precio: El usuario final sigue viendo como un impedimento el precio de los eBooks.

Y a todo ello podríamos sumar el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas a favor de este sector del comercio editorial.

Uno de los problemas de nuestro mercado es que se producen más eBooks de los que se venden. La tendencia de los últimos años es que aumenta la producción de libros en formato electrónico frente a los de soporte papel (durante el 2012 se ha observado que prácticamente 1 de cada 4 títulos de creación literaria se registran ya en formato eBook), si bien el volumen de ventas todavía es muy reducido respecto a las cifras globales del negocio editorial.

Tendencia al alza en el número de eBooks publicados

Y aunque en los dos últimos años las editoriales españolas han realizado un gran esfuerzo en digitalizar su catálogo, sin embargo la cuota de facturación del libro digital en nuestro país todavía es muy baja: 190 mil unidades vendidas en 2011 -frente a los 200 millones de ejemplares en papel- y un peso del 2,6% (72,58 millones de euros) sobre el total del mercado editorial (2.772 millones de Euros).

Volumen de negocio del sector editorial

Y en cuanto al número de dispositivos de lectura disponibles en nuestro país resulta paradójico que España es el 2º país europeo, después del Reino Unido, con mayor número de estos dispotivos (considerando tanto los de lectura dedicada -eReaders- como los multifuncionales -Tablets-).

Fuente: El eBook en España (Mosaic: tecnologías y comunicación multimedia)

En el último año se ha producido una disminución del precio medio del eBook (que se ha situado en torno a los 7,16 Euros en enero de 2012), pero que a muchos potenciales consumidores les parece todavía costoso en relación al precio medio del libro en papel. Y es que nos encontramos ante una paradoja en nuestro país, ya que antes de que el mercado de la venta de libros en formato electrónico haya eclosionado, los dispositivos de lectura, tipo eReader o tablets, son ya productos muy populares entre las familias españolas y su precio medio se ha reducido de manera notable. La industria editorial nos quiere hacer crear que este dato se relaciona con el de la manida piratería.

En cuanto a los retos a los que nos vamos tener que enfrentar los profesionales en relación a la introducción del libro electrónico en las bibliotecas públicas de nuestro país. consideramos los siguientes puntos:

  • Muchos bibliotecarios estamos ansiosos de prestar un servicio de estas características, pero no a cualquier precio. La cautela es muy recomendable, puesto que en muchas ocasiones los profesionales nos sentimos como simples espectadores a la espera de lo que el mercado nos imponga.
  • En definitiva, todavía nos enfrentamos a muchas incertidumbres (tendríamos que preguntarnos si nuestros usuarios demandan realmente un servicio de tales características) pero sobre todo tener en cuenta que la crisis actual puede ser un obstáculo insalvable.

Dentro del seno del Grupo de Trabajo sobre Libro Electrónico antes citado se han producido dos fases de trabajo netamente diferenciadas:

  • 1ª Fase: Que supuso la redacción de unas normas técnicas que facilitaran la gestión y puesta en marcha de un nuevo servicio de préstamo de eReaders en las bibliotecas públicas. Y es que hasta hace bien poco era lo único que podíamos ofrecer a nuestros usuarios: el préstamo de dispositivos de lectura previamente cargados con algunos títulos libres de derechos autor, pero no el préstamo online de contenidos digitales.

eReaders en bibliotecas públicas españolas

Respeto a las críticas que se han formulado al respecto de suministrar este tipo de dispositivos en las bibliotecas, nos reafirmamos en la ideoneidad de la medida, sobre todo si apostamos por un horizonte de futuro en el que las bibliotecas se conviertan en centros de recursos tecnológicos al servicio de la comunidad para reforzar nuestro papel como espacios de formación y alfabetización en el uso de la información y las nuevas tecnologías.

  • 2ª Fase: Analizar las plataformas tecnológicas disponibles en el mercado español para ver cuáles son las más apropiadas para la puesta en marcha de un servicio de préstamo online de contenidos digitales. Independientemente de las soluciones tecnológicas propuestas lo que menos nos convence es el modelo de negocio que se nos trata de imponer: el pago de licencias anuales de acceso y no la propiedad de las colecciones.

La voz de los profesionales: Nos tenemos que pronunciar y posicionar ante el sector editorial

A nivel internacional las asociaciones profesionales están mostrando su desacuerdo respecto a las nuevas reglas del juego que quiere imponer la industria editorial. A mi particularmente me gusta mucho el activismo y la actitud comprometida de los bibliotecarios norteamericanos (siempre un referente cuando nos aproximamos a la cuestión del libro electrónico en bibliotecas) donde desde hace ya mucho tiempo vienen reclamando a la industria editorial que no impidan el acceso a los libros electrónicos por parte del usuario de biblioteca. Es el caso de la reivindicación de la American Library Asocciation (ALA) que el pasado 8 de agosto publicó un informe en el que hacían una serie de recomendaciones de cómo deben ser las condiciones de distribución de ebooks para el préstamo bibliotecario; o la iniciativa http://ebooksforlibraries.com/ iniciada por la Topeka & Shawnee County Public Library, en la que ya han recolectado más de 10.000 firmas solicitando a las casas editoriales más importantes del país que no impidan el préstamo de eBooks para sus usuarios, bajo el lema de “The reading is your business, reading is our business and reading is everyone business“.

Y por último indicar que muy recientemente EBLIDA, un lobby de presión a nivel europeo formado por bibliotecas y asociaciones de profesionales, también ha lanzado una Campaña en favor de la presencia de los e-Books en las bibliotecas europeas (EBLIDA eBook Campaign) con la que quiere evitar que en nuestro continente se produzca la misma situación que ha sucedido recientemente en los EEUU en donde los editores negaron a las bibliotecas la posibilidad de adquirir ebooks para sus usuarios. Y del que contamos con un manifiesto en castellano.

Campañas a favor del libro electrónico en las bibliotecas





En busca de un modelo de servicio de préstamo de libros electrónicos para bibliotecas públicas (Mesa redonda 2ª parte)

24 05 2012
Acceso a la presentación

Mesa redonda

Las siguientes reflexiones son la continuación a la anterior entrada publicada en nuestro blog (Mesa redonda: Los desafíos de los profesionales frente al libro digital) y vienen a constituirse como una especie de propuesta sobre cuál debe ser nuestra postura respecto al modelo de gestión del préstamo de libros electrónicos en bibliotecas públicas que nos quiere imponer el sector editorial. Son opiniones a título particular, como profesional interesado en este tema y no como representante de ninguna estructura administrativa, pero pienso que muchos o algunos de los argumentos que aquí se exponen pueden ser asumidos por nuestro colectivo. Es clave que fijemos públicamente nuestra posición en este tema tan importante que incide en el futuro de los servicios que podamos llegar a prestar. Las bibliotecas públicas estamos deseosas de prestar este servicio, pero no a cualquier precio.

Esta especie de manifiesto incluiría los siguientes puntos:

La realidad y el deseo en el uso de las plataformas de préstamo de ebooks en bibliotecas

Ninguna de las plataformas de préstamo de libros electrónicos para bibliotecas existentes en nuestro país se adapta a nuestras necesidades, y no nos referimos a las soluciones tecnológicas implementadas. Nos referimos esencialmente a los aspectos económicos, cómo se ha diseñado el modelo de negocio y el tema de las licencias, y a la situación de casi monopolio que ha creado el lobby empresarial al que representa Libranda, ya que el acceso a sus contenidos tiene que pasar, de una manera u otra, por la plataforma recién creada iBiblio. El catálogo de Libranda alcanza en la actualidad una oferta que supera los 9.000 títulos electrónicos publicados por parte de los sellos editoriales más grandes del país . Sobre este punto hay que hacer notar que no todas las editoriales quieren estar en Libranda por las condiciones que imponen. Esto podría motivar que si una biblioteca quisiera incluir en su oferta de contenidos digitales a aquellas editoriales no representadas por Libranda, éstas se verán obligadas, sí o sí, a llegar a un acuerdo con Libranda, ya que su plataforma iBiblio es paso obligado para todos y no es gestionada por la biblioteca.

Además creo que los bibliotecarios que trabajamos en públicas nos deberíamos negar de entrada a aceptar las nuevas reglas del juego que nos quieren imponer y es que en el modelo ofertado no somos propietarios del contenido, sino que por el contrario se contratan licencias anuales de acceso. Nos convierten en prisioneros de un régimen de alquiler en el que cada año tendríamos que volver a comprar de nuevo los libros.

Nos presentan como una ventaja el que cada año podamos cambiar los títulos contenidos en el paquete de la licencia y así rentabilizar el uso de la colección (p.e. dar de baja los que no hayan salido en préstamo). Desde mi punto de vista, esas supuestas ventajas no harían otra cosa que afianzar un modelo basado en best-sellers, en detrimento de la bibliodiversidad y calidad de la colección fruto del trabajo de selección bibliográfica, que es el que en definitiva siempre hemos practicado desde las bibliotecas. No somos un escaparate de una librería, ni un supermercado del libro, aunque sea bueno adoptar puntualmente técnicas similares de marketing.

Está claro que el modelo de gestión de licencias que nos ofrecen es un régimen de alquiler de las colecciones. ¿Qué diríamos si la propuesta que nos ha puesto Libranda encima de la mesa, se trasladara a la venta de libros en papel y el año que viene tuviéramos que volver a pagar por ellos o devolverlos a la editorial porque nos han cortado el presupuesto?

Hagámoslo fácil

Yo personalmente creo que se debería analizar la cuestión del acceso a los contenidos digitales en el ámbito de las bibliotecas públicas de la forma más simple posible. Somos conscientes de la existencia de nuevos modelos de negocio, que son los que propone la industria y ya ampliamente ensayados en el ámbito de las bibliotecas universitarias (tal como se comenta en el estudio de José Antonio Cordón y Julio Alonso Arévalo “Las políticas de adquisición de libros electrónicos en bibliotecas: licencias, usos y derechos de autor“. V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Gijón, 2010). En este controvertido tema nos alineamos con la postura y las conclusiones que se plantean los responsables de la toma de decisiones de dos importantes redes bibliotecarias del país en el siguiente artículo: “Desarrollo del servicio de préstamo en línea de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Cataluña y de la Comunidad de Madrid“, cuando analizan los posibles modelos de negocio. Y es que los modelos que tienen sentido en bibliotecas universitarias para acceso a revistas, bases de datos y colecciones especializadas, no pueden aplicarse al caso de las colecciones generalistas de las públicas.

El modelo a implementar en nuestro caso no debe alterar el equilibrio actual: 1º seguir considerando a las librerías como uno de los canales naturales de suministro y abastecimiento de las bibliotecas, y en 2º lugar, un libro electrónico, una licencia, con un nº x de descargas/préstamos que habría que convenir, pudiendo ser concurrentes o no; eso dependería de la política que adoptase la biblioteca. Algo así como lo que podríamos llamar el “modelo Harpers Collins” que en el fondo a mi me parece el más racional, porque en definitiva lo que viene a trasladar al entorno de lo digital es el grado de deterioro físico que sufre un libro en papel después de una cierta cantidad de préstamos. En todo caso, lo que habría que fijar o convenir es el umbral o límite de préstamos que nos obligaría a volver a comprar o renovar la licencia de acceso (nuestra experiencia nos dice que ese umbral de préstamos se sitúa entre los 50 y los 100 préstamos, dependiendo de si la edición es tapa dura o de bolsillo, aunque todo es discutible).

No obstante, este aspecto puede ser más complejo de lo que parece, puesto que el derecho que detentan las editoriales sobre los libros electrónicos de su catálogo es de comunicación pública y no de reproducción y distribución (compra, alquiler y préstamo). Esto quiere decir que la propiedad sobre la edición digital solo la gestionan para su distribución pública a través de redes telemáticas por un periodo de tiempo determinado, de ahí que las conversaciones y las ofertas siempre hablen de licencias temporales de acceso que una vez agotadas tienen que volver a renovarse. En todo caso, lo que sí nos parece descabellado es que se agote al primer año, y luego nos obliguen a comprar otra vez el título aunque sea al 50%. Mi pregunta es ¿hasta cuándo?.

En cualquier caso, este tema en la actualidad se encuentra totalmente abierto y todavía poco definido por la propia industria, y es ahí donde podríamos presionar para conseguir más ventajas (reducir precios o considerar ese umbral de préstamos “virtuales” tras el cual se expurgaría o se daría de baja el libro electrónico de nuestra colección). Para ellos hay una gran oportunidad de negocio en juego.

¿Por qué a los bibliotecarios no nos convence el modelo propuesto por Libranda?

La propuesta que tenemos sobre la mesa nos plantea serias dudas:

  1. Porque es insostenible económicamente y no nos encontramos en la coyuntura presupuestaria adecuada. Mucha gente vería esta inversión como un despilfarro que solo atiende por el momento a una minoría (¿cuántos de nuestros usuarios son lectores de ebooks?).
  2. Porque su plataforma tecnológica es exclusiva ya que obliga al resto de actores editoriales a integrarse de alguna manera, y puede darse el caso que las bibliotecas no tengamos la posibilidad de incluir sus publicaciones.
  3. Porque no nos gusta que se implante de manera definitiva el modelo de cobro por licencias anuales de acceso, y que no se plantee la cuestión de la propiedad de las colecciones.

Posiblemente todo este tema cambie muy rápidamente en los próximos años, y en cualquier caso creo que deberíamos buscar alianzas con los libreros o al menos pedir su opinión. Dichos establecimientos han sido y pueden seguir siendo nuestros aliados naturales, ya que tradicionalmente se han venido beneficiando de la venta a bibliotecas, y con los recortes, y el nuevo modelo que parece definirse, lo van a tener muy difícil.

Coincidimos con gran  parte de las opiniones vertidas por Manuel Gil en su blog Antinomias Libro (Houston tenemos un problema: Librerías, editores y bibliotecas en el mercado digital) cuando dice que la definición de un modelo de venta de libros electrónicos para las bibliotecas debería ser un consenso del sector y no venir impuesto por casi un monopolio, y que hubiera sido preferible copiar el modelo alemán que sí incluye a las librerías para la venta a las bibliotecas.

No obstante, también hay que tener en cuenta que la oportunidad que nos ofrece este año el Ministerio a las bibliotecas públicas, podría servirnos como una especie de periodo de prueba para testar el éxito o la necesidad de la iniciativa. Además, la puesta en marcha de este servicio de préstamos digitales financiado desde el Ministerio, en cierta medida, vendría a rellenar el hueco que está provocando la crisis en nuestras partidas presupuestarias para adquisición de fondos bibliográficos.

¿Qué pedimos las bibliotecas públicas en el nuevo ecosistema del libro digital?

Las bibliotecas públicas deberíamos abogar por:

  • Un modelo de negocio que nos beneficie a todos y que siga considerando a las bibliotecas públicas como aliados estratégicos para el incremento de los hábitos lectores y por ende en la creación de potenciales clientes. (No pondremos ninguna pega en que los contenidos digitales incorporados puedan tener vínculos a plataformas de compra para que los usuarios, si así lo desean, puedan adquirir la obra de su interés en el caso de que ésta tenga un exceso de reservas y no quieran esperar).
  • Somos un elemento clave de la cadena del libro y queremos ser aliados de los editores para la expansión y normalización del uso de los libros electrónicos. La biblioteca puede convertirse en un lugar seguro para los usuarios y los editores, donde se garantizará el respeto por la propiedad intelectual y se fomentará su buen uso.
  • Para nosotros es clave el tema de la propiedad de los ebooks y no acabamos de entender ni asimilar el que las licencias de acceso a los contenidos digitales se formalicen como si fuera una mera suscripción temporal. Abogamos por la propiedad de los contenidos, y pasado un límite de uso, se entendería que el libro digital se expurga del fondo y la biblioteca decidiría si vuelve a comprarlo o no. Las obras procedentes del Depósito Legal no podrían verse afectadas por esta medida ya que no pueden estar sometidas a ese sistema mercantilista, aunque en puridad no se podrían prestar porque se trata de ejemplares para la conservación, aunque sí consultar en redes telemáticas internas de la red bibliotecaria.
  • Negociar de forma cooperativa. No podemos actuar por separado. No se trata de una carrera para ver quién ofrece en primer lugar este servicio a sus usuarios. Necesitamos actuar unidos para tener más fuerza. Somos muchas las bibliotecas públicas de este país que podrían convertirse en potenciales clientes a través de sus  respectivas redes de lectura pública en cada una de las Comunidades Autónomas.

Acercar posturas

Hay opiniones que nos dicen que este asunto debe ser abordado con talante cooperativo y con disposición para hacer algunas renuncias, pero tenemos que tener claro que no podemos limitar o menoscabar el derecho de todos a la lectura y el acceso libre y gratuito a los libros que siempre han representado y defendido las bibliotecas públicas.

Creemos que hay que acercar posturas y hacer algunos esfuerzos por parte de todos, pero al mismo tiempo debemos ser muy críticos con lo que nos presentan.

Por estrategia y oportunidad no estaría mal experimentar con esta posibilidad, pero teniendo muy claro que trabajaremos por mejorar nuestras condiciones tanto en soluciones tecnológicas como en acceso a los contenidos. Las decisiones que tomemos ahora sobre este asunto son clave para el futuro de las bibliotecas públicas.

Antonio Agustín Gómez Gómez
Biblioteca Pública del Estado – Biblioteca Provincial de Huelva





Mesa redonda: Los desafíos de los profesionales frente al libro digital

23 05 2012

Presentación
El pasado jueves 17 de mayo tuve el placer de participar en una Mesa Redonda que con el título de “Los desafíos de los profesionales frente al libro digital” se celebró dentro de las Jornadas franco-españolas sobre el libro digital en el marco de la Feria del Libro de Sevilla. En esta Mesa intervinieron Antonio Mª Ávila (FGEE), Michéle Chevalier (CEGAL), Juan Manuel Cruz (Librería Rayuela, Málaga), y Bertrand Calenge (Director Bibliotecas de Lyon). Por mi parte, intenté transmitir la visión de los profesionales de bibliotecas públicas sobre este interesante tema que sin lugar a dudas afectará al futuro de los servicios que podemos llegar a prestar (presentación en Prezi).

Las bibliotecas públicas españolas ante el libro electrónico:

La situación de partida de las bibliotecas públicas difiere del caso de las académicas y universitarias, que ya cuentan con una dilatada experiencia en la provisión de contenidos digitales especializados enfocados para el aprendizaje y la investigación. Otro caso aparte son los proyectos de digitalización que se han puesto en marcha en aquellas bibliotecas que cuentan con una gran colección patrimonial. Nuestra trayectoria es mucho más reciente y, exceptuando unas primeras iniciativas aisladas, podemos situar la generalización de este reciente proceso que estamos experimentando las bibliotecas públicas españolas con la aprobación, el 25 de noviembre de 2009 por el Congreso de los Diputados, de la Proposición no de Ley sobre apoyo al libro electrónico en las bibliotecas públicas.

En una 1ª fase, y como experiencia piloto, lo que se pudo hacer fue el suministro por parte de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria de eReaders (aparatos de lectura de libros electrónicos) a un primer grupo de Bibliotecas Públicas del Estado, entre las cuales se encontraba la de Huelva. El objetivo de esta iniciativa era testar la experiencia de lectura de nuestros usuarios con este nuevo tipo de dispositivos y formatos (Ver caso de Huelva). En la actualidad se ha extendido este programa a la totalidad de las bibliotecas públicas de titularidad estatal y, a fecha de hoy, el préstamo de ereaders es ya un servicio habitual en un buen número de municipales. Y si bien hay quien no entiende el préstamo de estos aparatos, por nuestra parte lo consideramos plenamente justificado en tanto que las bibliotecas públicas:

  • pueden considerarse como centros de recursos tecnológicos al servicio de la comunidad, especialmente cuando hablamos de dispositivos tecnológicos específicamente diseñados para la intermediación con los registros culturales de carácter literario.
  • buscan adiestrar y familiarizar a sus usuarios con el uso de estos nuevos dispositivos y formatos. En el caso de nuestra biblioteca se han ofrecido una serie de acompañamientos digitales para formar a nuestros usuarios en su manejo, y aprovechando esta oportunidad se les instruyó también en cuestiones más amplias de acceso a los contenidos, plataformas de acceso a libros electrónicos, y bibliotecas virtuales (alfabetización en el buen uso de la información)

Aunque sí tenemos que reconocer que en el fondo, con estas medidas de inversión, estamos ayudando a los fabricantes a popularizar su producto, y no hubiera sido descabellado exigirles que nos lo hubieran regalado, ya que a la postre les hemos proporcionado una publicidad extraordinaria.

2ª fase: El acceso a los contenidos digitales.

Lo que ahora se encuentra en el centro del debate es el préstamo de libros en formato electrónico para usuarios de la Red de Lectura Pública. En la última reunión del Consejo de Cooperación Bibliotecaria se lanzó la posibilidad de destinar, por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, una nada despreciable partida económica que permita la puesta en marcha de un servicio de préstamo de libros electrónicos para usuarios de bibliotecas públicas. El Grupo de Trabajo del Libro Electrónico del CCB tiene la encomienda de analizar cuál es la situación actual del mercado español en cuanto a las plataformas disponibles y los contenidos digitales en distribución. Libranda con iBiblio, Biblio 3000 con Odilo TK (implantado ya en la Red de Bibliotecas de Cartagena) y Xercode con su desarrollo en Galicia eBooks, son las soluciones tecnológicas disponibles por el momento en el mercado español. El catálogo de Libranda es el que ofrece los mejores contenidos digitales, ya que agrupa a los principales grupos editoriales del sector. Los otras dos opciones te ofrecen la herramienta tecnológica y el bibliotecario tiene libertad absoluta para subir cualquier contenido y tiene que negociar los términos de compra de los ebooks con las editoriales. Libranda también permite subir contenidos de otras plataformas de distribución o editoriales que no trabajan con ella, pero dichas distribuidoras y editoriales deberán llegar previamente a un acuerdo comercial y económico con Libranda, con el objetivo de que la biblioteca no asuma ningún coste adicional por la incorporación de dichos contenidos a la plataforma. Éste, reconozcámoslo, puede ser un punto complicado en el que Libranda actúa como un monopolio obligando a unos o a otros a pasar por caja. Habrá que esperar la llegada a este mercado de gigantes como Google, Amazon, etc. para ver cómo evoluciona el modelo.

Postura de las bibliotecas

Las bibliotecas públicas estamos deseosas de prestar este servicio, pero no a cualquier precio, y además estamos preparadas para ello. Somos una de las instituciones culturales con mayor capacidad probada de adaptación al cambio. Así ha sido desde los años 80 cuando empezaron las primeras experiencias de automatización bibliotecaria y luego con la masiva introducción de las nuevas tecnologías en nuestros procesos de trabajo, y todo ello porque esencialmente nuestra materia prima es la información.

La biblioteca que se dibuja para el futuro, ya viene siendo una realidad en el presente. No somos unos meros almacenes del libro donde se sacraliza la virtud del silencio como método para la adquisición del conocimiento. Las bibliotecas de hoy en día son ante todo espacios de socialización y debate en torno al libro y a la lectura, en los que el componente tecnológico cada vez tiene una mayor presencia. Pero a pesar de todo seguimos defendiendo nuestra razón de ser, y el eje en torno al cual gira nuestra actividad, que no es otro que el libro, sea cual sea el soporte, como fuente de transmisión del conocimiento. Vamos a seguir desempeñando nuestro papel de garantes de la cultura material escrita durante mucho tiempo, pero somos conscientes de esta nueva realidad emergente que en un futuro va a ocupar una posición de privilegio en el campo de la lectura como ocio, y que ya lo viene haciendo en el terreno de la investigación científica (las revistas en formato electrónico hace tiempo que han desplazado a la versión en papel).

Esos son nuestros valores y nuestras señas de identidad, que queremos seguir desempeñando en el nuevo horizonte que supone los cambios de formato.

Las bibliotecas públicas somos unos aliados del sector editorial

Se equivocan aquellos que nos ven como unos posibles competidores y piensan que un préstamo es una venta perdida. Las bibliotecas públicas incrementan la venta de libros ya que, en definitiva creamos potenciales clientes para el sector editorial. Y no en vano podríamos definir a las bibliotecas públicas como auténticas fábricas de lectores, ya que en combinación con la escuela y la familia, ayudamos a elevar los índices de lectura en nuestra sociedad. Fomentamos el hábito de la lectura entre los más pequeños con un sin fin de actividades de animación lectora. Qué biblioteca no cuenta ya con uno o varios clubes de lectura; una auténtica legión de lectores que se reúnen siguiendo una liturgia semanal en la que comparten sus sensaciones en torno a los libros y sus autores favoritos. Somos un cliente fiel y estratégico para el sector editorial. Muchos de los libros que compramos los ponemos en valor desplegando un gran esfuerzo de transmisión viral; los exponemos en nuestras salas para que entren por los ojos, elaboramos boletines de novedades, recomendamos títulos y autores tanto a pie de mostrador como a través de nuestras páginas web y plataformas de la web social en las que estamos presentes. Ponemos en valor sus productos y, por consiguiente, deberían ser deudores del retorno de inversión que les proporcionamos. (Ver “9 Razones de peso para que la industria editorial deje de considerar las bibliotecas como enemigos y comience a agradecerles su labor” por Bobbi Newman, en su blog Librarian by Day).

Un posible éxito del préstamo gratuito de ebooks por parte de las bibliotecas no tendría por qué perjudicar los intereses comerciales de editores, distribuidores y libreros, al igual que no lo ha hecho el préstamo tradicional de libros en papel. Estamos de acuerdo con las afirmaciones recogidas por Jonathan Chambers en su informe sobre la rentabilidad de los préstamos de libros electrónicos de que “el préstamo de libros electrónicos no debería ser diferente al impacto económico que en la industria editorial supone el préstamo de libros impresos“.

Según Antonio Quirós, Consejero Delegado de Luarna, hay tres claves para que los ebooks se difundan y de alguna manera reconducir el llamado problema de la “piratería”, o de lo que otros llaman contenidos culturales compartidos: precios adecuados, sistemas de protección no intrusivos y amplia oferta de contenidos. Y nosotros podríamos añadir que facilitándolos en préstamo público desde las bibliotecas. Tal como apunta el informe “Situación actual y perspectivas del libro digital en España II“ el avance de la penetración del libro digital en nuestro país dependerá del fomento del acceso a dicho soporte entre los lectores y en esa labor las bibliotecas podemos desarrollar un gran trabajo. Nosotros tenemos claro que las bibliotecas públicas pueden contribuir a la expansión del libro electrónico, poniendo a disposición del público en general tanto dispositivos de lectura como contenidos digitales.

¿Es ahora el momento?

La penetración del libro electrónico en nuestro país, aunque lenta, cada vez es mayor (un 18% de los libros editados en 2011 eran en formato electrónico). Sin embargo está llegando en un mal momento para las bibliotecas, debido a los severos recortes que está sufriendo nuestro sector. Si ya nos encontramos con verdaderos problemas para poder actualizar nuestras colecciones en papel, ¿cómo podemos llegar a plantearnos el introducir en nuestras bibliotecas este nuevo tipo de soporte?. El desdoblar esfuerzos se nos revela en la actual coyuntura como imposible para una biblioteca a título individual, por lo que habría que acudir a dotaciones presupuestarias extraordinarias que se enmarquen dentro de planes cooperativos de ámbito superior. Así pues, la propuesta que intenta poner en marcha el Ministerio, con el objetivo de conseguir un desarrollo paralelo y que no se produzcan desequilibrios territoriales en el acceso de los ciudadanos a los contenidos culturales en formato digital, es una oportunidad que merece la pena no desaprovechar.

Nos encontramos ante una tesitura y hay que tomar decisiones. ¿Hay que esperar a que la situación cambie, o aprovechamos la oportunidad que se nos brinda pero actuando con cautela y exigiendo mejores condiciones? En este momento de la reflexión podríamos traer los planteamientos de la bibliotecaria norteamericana Bobbi Newman sobre si deberían salirse las bibliotecas del mercado del libro electrónico. Lo que nos propone es mantenerse un poco a la espera hasta que todo ser normalice y aparezca un sistema mejor de gestionar los servicios de préstamos de obras electrónicas. No siempre podemos responder a las demandas y peticiones de nuestros usuarios, especialmente si nos anticipamos a ellas (nuestro gremio es muy proclive a esta tendencia) y si el mercado del consumo del libro electrónico en nuestro país aun se encuentra a una gran distancia de nuestro referente norteamericano, y más en un momento en el que los recortes presupuestarios nos obligan a ser muy cautos con los dineros procedentes de los impuestos. Y tiene razón en una cosa, que los bibliotecarios dedicamos más tiempo a todo lo relacionado con los eBooks que la mayoría de la población. Su opinión es que las bibliotecas deberían dejar de comprar libros electrónicos hasta que se haya asentado el mercado y destinar ese dinero a iniciativas más tangibles, aunque sí haya que seguir trabajando en buscar una solución.

En nuestro caso, muy diferente del de las bibliotecas norteamericanas, tenemos nuestras propias guerras. La opción que se nos plantea puede ser una gran oportunidad con la que experimentar, de manera práctica, la puesta en marcha de un servicio que queremos llegar a prestar, y del que tenemos la seguridad que su mercado, por el tema de la competencia, va a verse sacudido con nuevas ofertas a la baja.

Continúan estas reflexiones en el siguiente post: “En busca de un modelo de servicio de préstamo de libros electrónicos para bibliotecas públicas (Mesa redonda 2ª parte)“.

Antonio Agustín Gómez Gómez
Biblioteca Pública del Estado – Biblioteca Provincial de Huelva





Cábina Biblioteca

19 05 2012

   Otra alternativa para el intercambio, la  distribución y la lectura. Dejas un libro, y  eliges el que te llevas.

Rufo.





Se cumple un año de la puesta en marcha del servicio de préstamo de eReaders en la Biblioteca Provincial de Huelva

20 03 2012
Encuesta uso eReaders

Encuesta uso eReaders

La Biblioteca Provincial de Huelva instauró hace un año (con motivo de la celebración del Décimo Aniversario de la inauguración del nuevo edificio), la puesta en marcha de un novedoso servicio de préstamo de dispositivos de lectura de libros electrónicos (eReaders), fruto de un programa piloto del Ministerio de Cultura implantado en 15 bibliotecas seleccionadas en todo el país para introducir el libro electrónico progresivamente en nuestros centros de lectura.

A lo largo de este primer año de funcionamiento del servicio, estos aparatos han salido en préstamo un total de 342 ocasiones; de las cuales el 39 % han sido realizadas por hombres (134) y el 61% fueron efectuadas por mujeres (209).

Con el objetivo de evaluar tanto el nivel de aceptación entre los usuarios de este nuevo modo de lectura como el rendimiento de los dispositivos, se ha llevado una encuesta entre aquellas personas que los sacaron en préstamo. Podemos afirmar que el servicio ha tenido gran aceptación entre el público y la valoración obtenida es altamente positiva. 

Resumen de los datos obtenidos del cuestionario: Hemos considerado 10 preguntas distribuidas en 4 bloques (hábitos de lectura, servicio, colección y dispositivo). Al ser de carácter voluntario tan solo se han podido recoger 87 cuestionarios cumplimentados.

El perfil medio del usuario es el siguiente:

  • Mayoritariamente español (con un 22% más de mujeres que de hombres). Del total de los 342 préstamos efectuados, tan solo un 5,84% de ellos  han sido realizados por lectores extranjeros.
  • La media de edad más alta se encuentra entre los tramos de 40 a 49 años, conjuntamente con el tramo de los mayores de 60 años. Este dato responde al hecho de que más de la mitad de los dispositivos suministrados se reservaron para testar la experiencia de los miembros de los numerosos clubes de lectura que se vienen reuniendo en la Biblioteca Provincial y cuyo perfil tipo es mujer muy por encima de los 50 años. Destaca la menor utilización por parte de jóvenes menores de 30.
  • El perfil de estudios es de un nivel alto (universitario), y se trata de un lector habitual tanto de libros (entre 1 libro por semana y 1 libro por mes) como de prensa diaria (indistintamente papel o internet).
  • El usuario de este servicio utiliza por primera vez el dispositivo de lectura y el préstamo domiciliario de libros electrónicos en la biblioteca. Considera adecuado el tiempo de préstamo y la valoración que realiza de la colección de títulos que contienen los dispositivos (todos de dominio público) es lo que menos se puntua.

  • La mayor parte de los usuarios consideran sencillo el manejo de los dispositivos de lectura y, en comparación con el formato papel, manifiestan que su manejo es similar, no dándose preferencias entre un formato u otro

  • Los usuarios utilizan el dispositivo tanto para leer las obras que contiene en dominio público, como para descargarse otros documentos (en formato pdf, webs de descargas gratuitas, consultas de libros comprados en librerías on line, etc) o consultar otras plataformas.

 

Al final del cuestionario se incluía un apartado de Observaciones, con el título de “Su opinión nos interesa“, en el que se invitaba al usuario a reflejar cualquier tipo de comentario sobre su experiencia lectora con este tipo de dispositivo, sobre el funcionamiento del servicio, su organización, queja o sugerencia de mejora.

Sobre este particular destacan las sugerencias de los usuarios relativas a la falta de actualización y de interés de las colecciones ofrecidas en los dispositivos de lectura, al considerarlas poco atractivas (falta de novedades editoriales), así como la falta de variedad de autores o temas. Algunos usuarios sugieren la descarga directa de e-books desde la biblioteca en vez del préstamo de los dispositivos lectores. 

También se destaca en este apartado el servicio y el trato ofrecido por la biblioteca, calificándolo como de muy correcto.

Con respecto a los contenidos, existen comentarios desfavorables a la edición de los mismos como, por ejemplo: la aparición de faltas de ortografía, malas transcripciones o traducciones, etc.

Algunos usuarios también destacan la lentitud en la carga de contenidos o en el paso de página, así como el tamaño excesivamente pequeño de la pantalla que obliga a pasar páginas continuamente y más si se amplía el tamaño de la letra.

Entre las opiniones vertidas podemos transcribir las siguientes:

  • Sería importante mejorar la biblioteca digital para hacer más atractivo el lector electrónico
  • El libro pensaba que era una pantalla táctil y me ha sorprendido que tuviera tantos botones
  • Lo considero un suplemento. Prefiero el libro físico. Cómodo para viajar.
  • Supongo que con el tiempo compatibilizaremos formato papel y e-books. Haría falta más variedad en los títulos disponibles. En general considero positiva la experiencia.
  • Positivo: Muy práctico, manejable, lectura agradable, ajuste del tamaño de letra (personas mayores). Negativo: Falta de referencia del tamaño del libro y de la página por la que vamos.
  • Debería haber un poco más de variedad en el índice de libros que traen y no tantos de un mismo autor, y las novelas más actualizadas.
  • Los títulos disponibles en el lector me resultan bastante clásicos y poco variados.
  • Me ha parecido un dispositivo muy lento; he tenido dificultad para acceder a contenidos específicos, páginas concretas, textos que no sabía cómo localizar al no saber la página exacta.
  • Pienso que la Biblioteca podría disponer de títulos más actuales
  • Está todo muy bien. La pena es que los readers se quedan obsoletos en poco tiempo, por ejemplo, ya los hay con puntero, de accesos más rápidos, que se pueden anotar comentarios y subrayar…
  • En general, una experiencia muy positiva. Gracias a la biblioteca por proporcionar este tipo de libro.
  • Me ha sido muy favorable la experiencia, y me ha servido bastante ya que posiblemente me compre uno y no tengo ninguna sugerencia de mejora ya que el funcionamiento del servicio me ha parecido muy bueno.
  • Creo que deberían actualizar los títulos, autores contemporáneos, novelas premiadas en los últimos años, autores de éxito actuales y de los últimos 20 años, los últimos premios Nobel de literatura, etc.
  • Me parece un servicio fantástico por parte de la Biblioteca. Sirve para conocer cómo funciona el dispositivo, tipos de formato y poder así decidir si merece la pena comprar uno o el tipo de uso que puede dársele.
  • Le encuentro la ventaja de ser manejable, con una letra de buen tamaño y clara, no pesa. Como desventaja no ves lo que has leído y lo que te queda. No puedes poner señales donde algo te interesa. El paso de hoja lo encuentro un poco lento.
  • Es lento al pasar las páginas. Muy funcional la aplicación de zoom y la de marcadores. Me ha gustado mucho su manejo. Me ha costado el tema de carga de la batería y el bloqueo-desbloqueo al encender y apagar.
  • Lo considero cómodo para algunas ocasiones, leer en la cama, leer en los viajes, playas, etc. No me interesa el contenido de este e-book. En cuando al servicio de la biblioteca me parece muy acertado y positivo para sus lectores.

Para el manejo de los aparatos se han puesto en marcha dos acciones:

La Biblioteca Pública de Huelva cuenta con 38 dispositivos modelo Papyre 6.1 suministrados por la empresa granadina Grammata S.L., a los que se les ha dotado con más de 2.000 títulos procedentes de autores clásicos y de la literatura universal, libres de derechos de autor, en formato PDF y Epub. Dieciocho de estos lectores electrónicos se han reservado para el préstamo domiciliario público y el resto (20 unidades) se han destinado para clubes de lectura y para los acompañamientos digitales impartidos por jóvenes del programa de voluntariado Andalucía Compromiso Digital.

Las condiciones de préstamo son las siguientes:

Puede solicitarlo cualquier usuario mayor de 14 años, con carné de lector de la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía. El periodo de préstamo es de 30 días, y es necesario firmar un formulario por el cual el lector se compromete a devolver el dispositivo y complementos incluidos (cable USB, auriculares y cargador de batería) en perfecto estado. De no ser así, habrá de reponer el mismo material u otro de semejantes características.

Más información sobre el servicio:

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/bibliotecas/bibhuelva/servicios/prestamodeereaders.html





El e-book y el futuro del libro y las bibliotecas

25 04 2011

El pasado 15 de abril, en el marco de la Semana del Libro organizada por el ayuntamiento de Sanlucar de Barrameda, fuimos invitados a dar una conferencia sobre el futuro del libro y las bibliotecas. El acto estuvo  organizado por la Asociación de Amigos del Libro y las Bibliotecas Luis Eguílaz y la Biblioteca Municipal Rafael Pablos. Con el título de “El e-book y el futuro del libro y las bibliotecas” y ante una audiencia compuesta por miembros de diversas asociaciones culturales y clubes de lectura, dibujamos el panorama de la incidencia de las Nuevas Tecnologías en el futuro del libro, las bibliotecas y el sector editorial.

Las ideas principales que desgranamos en nuestra disertación podemos resumirlas en las siguientes:

Hoy día la biblioteca se concibe como un espacio para las personas (centro cívico) más que para los libros (almacén), y de cara al futuro, en el edificio de la biblioteca pública cada vez van a tener menos presencia las colecciones físicas. Los servicios presenciales de biblioteca se van a caracterizar por un fuerte componente tecnológico. Se apostará por edificios modernos y singulares, que actúen como hitos arquitectónicos dentro del entramado urbano de la ciudad, y concebidos como lugar de encuentro y espacio cultural en sentido amplio.

Expusimos los temores que se ciernen sobre el futuro incierto del sector editorial tradicional, que hasta el momento se ha caracterizado por mantener una postura muy errática en lo que se refiere a la asimilación de las nuevas tecnologías en su modelo de negocio. Esa indefinición del sector, y las prácticas cada vez más extendidas de la descarga e intercambio de archivos, puede hacer peligrar el difícil equilibrio del ecosistema lector-librerías-sector editorial-bibliotecas.

Y aunque la  desaparición del libro físico, pronosticada en los vaticinios de muchos agoreros y adictos a la tecnología, todavía se sitúa en un horizonte muy lejano, lo que sí es verdad es que el gran avance en los dispositivos de lectura y la aparición de la tinta electrónica ha provocado que la lectura como ocio esté experimentando el mismo avance que ya experimentaron hace tiempo los contenidos digitales de las revistas científicas.

Y especialmente nos detuvimos en el complejo tema de la descarga de libros y los derechos de autor en el nuevo entorno tecnológico. El uso de los DRM en los e-books adquiridos legalmente en el mercado editorial, en opinión de muchos usuarios, suponen más un lastre que una ventaja, ya que imponen importantes restricciones a los compradores (como la de prestar el libro a otra persona) y el miedo al control y posible utilización de datos sensibles de carácter personal (nuestras preferencias de lectura). Es por ello que inconvenientes como estos empujan a muchos consumidores al mercado ilegal de contenidos.

Analizamos y dimos pistas sobre las numerosas colecciones de libros electrónicos libres de derechos disponibles en Internet, y la proliferación de páginas para el intercambio de archivos, en lo que hemos denominado como “la selva pirata” o “la puerta de atrás”. Actualmente nos encontramos con un gran número de sitios y páginas web desde las que nos podemos descargar libros en formato electrónico. Muchos de ellos funcionan a modo de foros a los que es preciso registrarse previamente. En otras ocasiones, se trata de blogs personales que nos recomiendan títulos de su elección y desde los que se nos facilitan enlaces a servidores de alojamiento y descarga de archivos como Megaupload, Rapidshare, 4Shared, Gigasize, etc.

Y es que se está comenzando a detectar que lectores compulsivos del libro tradicional cuando descubren lo que podríamos llamar “la puerta de atrás” y superan la brecha digital y se familiarizan con las oportunidades que se les abren para la descarga gratuita de libros, se opera en ellos un auténtico “síndrome de Diógenes”, descargándose de manera casi compulsiva un sin fin de títulos, tanto libres de derechos, como best-sellers y narrativa actual sujeta a derechos de autor, que se encuentran disponibles en mil y un rincones de la selva de Internet. Y ello permitido todavía en nuestro país merced a esa laguna legal que, pese a quien pese, todavía hace que no sea ilegal el intercambio de archivos en las denominadas redes P2P (que permiten programas tipo Emule, BitTorrent, Ares o Pando).

El aumento en la venta de escáneres domésticos y la digitalización de bibliotecas personales, es una de las claves del gran número de páginas en las que los internautas pueden intercambiar archivos sin ánimo de lucro, y cuyos impulsores emulan en el mundo virtual la posibilidad de prestar un libro, en este caso electrónico y digitalizado por ellos mismos, a cualquier familiar, amigo o navegante de Internet. Por si fuera poco, programas de gestión de bibliotecas electrónicas como CALIBRE nos pueden ayudar a maquetar y adaptar la gran variedad de archivos y formatos de libros electrónicos.

La propuesta de futuro que estamos barajando las bibliotecas públicas en nuestro país es una plataforma en la que, previo acuerdo con editoriales y distribuidores de contenidos, se posibilite el préstamo online de los e-books en una amplia variedad de formatos y para diferentes tipos de dispositivos, sin que se llegue a vulnerar los derechos de propiedad intelectual. A este respecto, nos encontramos con una encendida polémica dentro de nuestro colectivo, ya que en este nuevo escenario parece que la biblioteca no va a tener la propiedad del libro, sino que la biblioteca pagará por licencia de uso o número de descargas. Sobre este particular, la solución es llegar a acuerdos de carácter cooperativo de los que puedan beneficiarse redes de bibliotecas. Al mismo tiempo que también parece lógico, que no se pueda poseer ad eternum la propiedad de un libro en formato electrónico, de la misma manera que un libro físico pasado un determinado número de préstamos envejece y hay que terminar expurgándolo de la colección por el consabido efecto “manoseo”.

Presentación con el guión de la conferencia

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Los integrantes del club de lectura juvenil serán los primeros en utilizar los lectores de libros electrónicos

25 01 2011

eReader

¡Arrancamos nuestro servicio de préstamo de lectores de libros electrónicos con los integrantes del club de lectura juvenil! Los primeros que van a tener la oportunidad de testar los nuevos dispositivos, como parte de un focus group inicial, van a ser nuestros lectores más jóvenes, ya que esperamos que esta oportunidad pueda suponer un atractivo para aumentar el número de miembros del mismo.

Si tienes entre 14 y 17 años y quieres experimentar el placer de leer y convertirte en uno de los primeros usuarios de la biblioteca que tenga la posibilidad de llevarse en préstamo un dispositivo lector (e-reader) de libros electrónicos (e-books), solo tienes que formar parte de nuestro club de lectura juvenil y compartir con otros chicos y chicas de tu misma edad qué te ha parecido la experiencia.

Nosotros te prestamos el e-reader y el grupo decide leer alguno de los muchos títulos que contienen nuestros lectores electrónicos, y con los que podrás vivir muchas aventuras a través de tu imaginación:

No lo desaproveches, ven e inscríbete, ya que tendrás la oportunidad de conocer a Alejandro Dumas y sus Tres Mosqueros, a Julio Verne, un visionario del futuro, a Arthur Conan Doyle y toda la saga de Sherlock Holmes, a los poetas malditos Rimbaud y Baudelaire, a Charles Dickens y sus novelas ambientadas en el Londres del XIX, o a Oscar Wilde, todo un dandy con multitud de registros literarios como los que exhibe en El retrato de Dorian Gray o El fantasma de Canterville.

Tendrás también la oportunidad de navegar por el rio Mississippi junto a Mark Twain, naufragar en una isla desierta junto con Robinson Crusoe, luchar al lado de los míticos guerreros Conan, Red Sonja y el Rey Kull de Robert E. Howard, dejarte vencer por el miedo con los relatos de Allan Poe, Lovecraft, Frankenstein de Mary Shelley, El Dr Jekyll y Mr Hyde de Stevenson o la novela original de Drácula de Bram Stoker, vivir aventuras entre piratas con Emilio Salgari, perseguir sin descanso a Moby Dick como el capitán Ahab, o acompañar a Gulliver en sus célebres viajes, y descubrir novelas de introspección psicológica como La Metamorfosis de Kafka o El lobo estepario de Herman Hesse que harán que algo cambie dentro de ti.

El libro electrónico puede enganchar a los jóvenes a la lectura

Pensamos que estos nuevos dispositivos pueden enganchar a los jóvenes a la lectura, ya que son una generación precoz en el uso de las nuevas tecnologías. Es tal su destreza y familiaridad con las llamadas nuevas tecnologías que podemos decir que prácticamente han nacido con un ordenador, más que con un pan, debajo del brazo.

La de los nativos digitales es una generación que vive en un nuevo entorno dominado por la tecnología y que su clave de comunicación es la cultura de lo audiovisual. El libro en soporte papel se encuentra en franca desventaja, pese a muchas de las campañas de fomento de la lectura que intentemos poner en marcha.

Es por ello que pensamos que estos nuevos soportes pueden ayudar a que los jóvenes se enganchen o al menos se interesen por la lectura. Los jóvenes manifiestan que les parece mucho más interesante leer en formato digital, al ser más cómodo, novedoso y divertido y en muchas encuestas de opinión afirman que leerían más si les facilitásemos dispositivos de lectura electrónica, como los e-readers.

En este sentido, es interesante destacar las palabras de Juan González de la Cámara, fundador y director general de Grammata, que comenta que: “en los dos últimos años muchos clientes nos han transmitido el enorme atractivo que posee el dispositivo de cara a fomentar la lectura en los niños y que son muchos los jóvenes que han redescubierto el gusto por los libros gracias al libro electrónico, un soporte más acorde con la sociedad digitalizada en la que vivimos. Ahora el reto pasa por una transformación general de las editoriales, de su estrategia de producción y distribución y de sus políticas de marketing y comercialización, para poder ofrecer en formato digital novelas que alcanzan un gran éxito entre los jóvenes, como es el caso de la saga de Harry Potter o Crepúsculo”.





Los Reyes Magos vienen cargados de lectores de libros electrónicos para la Biblioteca Provincial

8 01 2011

E-reader

La Biblioteca Provincial de Huelva ha sido uno de los primeros 15 centros bibliotecarios del país elegidos por el Ministerio de Cultura para participar en un programa piloto que va a incorporar este nuevo tipo de soportes en las bibliotecas públicas españolas. 

Ese programa piloto es la respuesta de la  Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura a la Proposición no de Ley 161/001344,  presentada a instancia del Grupo Parlamentario Socialista y aprobada el 25 de noviembre de 2009 por el Congreso de los Diputados sobre apoyo al libro electrónico en las bibliotecas públicas, en función de la cual se insta al Gobierno a equipar a las bibliotecas públicas españolas con lectores y dispositivos para facilitar la lectura de libros electrónicos. 

De la primera fase del programa se han beneficiado 15 bibliotecas de titularidad estatal, entre ellas la Provincial de Huelva, que deberán implantar lo antes posible un servicio de préstamo de dispositivos de lectura de libros electrónicos. El objetivo es que los ciudadanos puedan retirar en préstamo tanto los e-readers (aparatos) como los e-books (contenidos). Ya hemos recibido 37 aparatos de lectura electrónicos, modelo Papyre 6.1, suministrados por la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura, y que incluyen una colección que reúne 1087 títulos, libres de derechos de autor. La Biblioteca Provincial de Huelva, siempre atenta a las innovaciones tecnológicas que puedan ayudar en la promoción de la lectura, ya está trabajando para poner en marcha este nuevo servicio de préstamo de e-readers y quiere hacerlo coincidir con el 10º aniversario de la reforma del nuevo edificio, el mes de febrero próximo. 

El modelo suministrado es el Papyre 6.1. edición 2, con tarjeta de memoria de hasta 16 Gb y un peso de 200 gramos, lo que lo hace ideal para leer en cualquier lugar, y con un manejo muy sencillo e intuitivo. Se basa en la tecnología de la “tinta electrónica”, que permite una lectura fácil y no cansa la vista. 

Los lectores de libros electrónicos se podrán retirar en préstamo domiciliario, con el carné de socio de la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía, durante un periodo de 30 días e incluirán especialmente clásicos y obras libres de derechos de autor, además de otras obras adquiridas específicamente por la Biblioteca Provincial en formato electrónico que se encuentren disponibles en el mercado editorial. 

Así mismo, resulta interesante destacar que el Director de la Biblioteca Provincial de Huelva ha sido designado para representar a la Comunidad Autónoma de Andalucía en un Grupo de Trabajo, creado al efecto en el seno del Consejo Nacional de Cooperación Bibliotecaria para estudiar la evolución de la implantación de estos nuevos tipos de formatos y soportes en las bibliotecas públicas de nuestro país.

Los objetivos que se pretenden con la incorporación de estos dispositivos de lectura es el de familiarizar a sus usuarios con este nuevo tipo de tecnologías. Las bibliotecas públicas juegan un papel esencial en la disminución de la denominada brecha digital entre ricos y pobres en información. Desde este punto de vista las bibliotecas públicas del siglo XXI se convierten en la institución democratizadora por excelencia, al hacer posible la difusión del conocimiento y el acceso a las nuevas tecnologías.





Biblioteca Tumblebooks : ciberlibros para ciberniños

15 12 2010

TumbleBooks Library

Nos volvemos a hacer eco (ver blog de la Asociación de Amigos de la Biblioteca) del recurso que, desde el pasado mes de febrero, nuestra Biblioteca pone a disposición de todos sus usuarios Web. Se trata de la denominada Biblioteca TumbleBooks, una colección online de libros ilustrados parlantes especialmente indicada para nuestros usuarios más jóvenes. Muchos son cuentos animados con ilustraciones que hablan y enseñan a los niños a leer en inglés y otros idiomas en un formato muy atractivo para ellos, y que se presenta mediante una aplicación en flash. El catálogo se encuentra clasificado en seis categorías: Libros de cuentos, Libros Juveniles, Cuentos en inglés, Juegos y puzzles, Libros en inglés y Libros de todo el mundo. Además, el sistema permite buscar las obras por título, autor, editor, idioma y nivel lector.

Una iniciativa que busca, aparte de promocionar la lectura entre el público infantil y juvenil, estimular las capacidades cognitivas y lingüísticas y permitir la accesibilidad a usuarios con discapacidad visual, y que resulta especialmente útil para el estudio y la práctica de otros idiomas, ya que podremos leer y escuchar obras en inglés, español, francés, italiano, ruso o chino.

En definitiva un recurso educativo y de ocio online de gran valor pedagógico, que queremos ofrecer al mayor número posible de estudiantes y profesores de nuestro entorno y que queremos difundir especialmente entre colegios y centros de enseñanza de la provincia de Huelva.

El Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria, es el que subvenciona la suscripción de la licencia cuya vigencia es de un año, y que nos permite ofrecer acceso ilimitado a la colección TumbleBooks a todos nuestros usuarios a través de un enlace disponible en nuestra página Web.

Hasta el momento hemos sido una de las bibliotecas españolas que más le ha sacado rentabilidad a la licencia de uso. Las estadísticas de visualización de documentos de nuestra Biblioteca Tumblebooks hasta el pasado mes de noviembre han sido las siguientes:

 El mes punta fue el mes de marzo pasado, momento en el que la difusión que nos encargamos de hacer a través de los medios de comunicación locales, dio sus frutos:

Nuestro objetivo es batir ese record de 451 descargas de documentos efectuadas en marzo de 2010.





El libro electrónico en las bibliotecas públicas españolas : estado de la cuestión

29 11 2010

Seminario FAMP

El pasado 17 de noviembre tuvimos la ocasión de participar en el V Seminario de Bibliotecas Municipales, los soportes de la memoria y su papel como incentivadores de la innovación, organizado por la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), y que tuvo lugar en la Biblioteca Central de Córdoba. Dicho Seminario pretendía reflexionar sobre las características de las nuevas herramientas y procesos, vinculados a la gestión de los fondos bibliográficos en el nuevo entorno tecnológico.

La Biblioteca Provincial de Huelva fue invitada a participar en una Mesa Redonda que debatía sobre el libro electrónico y su incidencia en las bibliotecas públicas municipales. Con tal motivo preparamos un breve estudio sobre cuál es el grado de implantación actual en las bibliotecas públicas de nuestro país. Dicho análisis lo documentamos con la siguiente presentación en power-point que se puede descargar desde nuestro canal en el repositorio Slideshare:

El libro electrónico en las bibliotecas públicas españolas

En dicho documento se analizan dos cuestiones:

  • Por un lado en qué bibliotecas públicas, y de qué manera, se ha puesto en marcha un servicio de préstamo de dispositivos de lectura de libros electrónicos (con numerosos enlaces que nos remiten a las páginas Web donde se puede ampliar información sobre las características y normativa del servicio)
  • Y por otro lado se presenta una interesante opción de futuro, ya muy asentada en bibliotecas norteamericanas e inglesas, de un servicio de préstamo de documentos electrónicos a través de los catálogos en línea de las propias bibliotecas. Nos detenemos en profundidad en el estudio de caso de la Biblioteca Pública de Nueva York y se presenta el proyecto piloto que en nuestro país van a emprender las bibliotecas de la Comunidad Autónoma de Madrid y de Cataluña. Sobre esta plataforma de préstamo de ebooks, se puede consultar la presentación realizada en el Liber el pasado mes de octubre  y un vídeo sobre el funcionamiento de la plataforma en Youtube.

Uno de los intervinientes en la Mesa, el representante del ayuntamiento de La Mojonera en Almería, nos comentó también la experiencia de esta pequeña localidad que se decidió hace ya dos años a introducir libros electrónicos del modelo Papyre, para la biblioteca, si bien solo están disponibles en la Sala de Lectura, aunque tienen en mente poner en marcha el préstamo domiciliario de estos aparatos para principios del año próximo.

Entre las conclusiones que se pronunciaron en la mesa podemos destacar las siguientes:

  • El préstamo de e-readers, o lectores de libros electrónicos, se configura como un nuevo servicio en el que la biblioteca se está adelantando, en muchos casos, a la demanda de los usuarios.
  • Se destaca la interesante investigación sobre el fenómeno de la lectura en este tipo de soporte llevado a cabo por la FGSR con el proyecto “Territorio e-Book”.
  • Como aspectos negativos para la utilización de estos aparatos se mencionan: el coste económico que precisa de una inversión inicial fuerte, especialmente difícil en momentos de crisis, el tema de licencias y gestión de derechos, la aún escasa oferta editorial de libros en este tipo de formato y el temor a los efectos de la piratería en el negocio.
  • Las colecciones electrónicas disponibles en los aparatos de lectura son clásicos en dominio público, y lo que la gente demanda son títulos superventas.
  • Los e-readers son dispositivos pasajeros. Se avanza hacia el modelo iPad o aparatos multifuncionales.
  • El nuevo papel de la biblioteca como centro de recursos tecnológicos y como espacio donde se imparten acompañamientos digitales y formación en el uso de estos nuevos dispositivos tecnológicos.
  • Se destaca la decidida apuesta de la Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla, con la adquisición de 495 e-readers disponibles desde el pasado mes de octubre en sus sucursales.
  • Se destaca así mismo la joint venture de las comunidades de Madrid y Cataluña para el desarrollo de una plataforma tecnológica propia que permita la distribución en régimen de préstamo de objetos digitales (e-books, mp3, video, …), integrada en los sistemas de gestión bibliotecaria, y utilizando para ello un prototipo que se desarrolla mediante el software OdiloTk de la empresa Biblio 3000 Informática.

Por último decir que desde nuestro canal en Twitter llevamos a cabo un seguimiento del Seminario que tuvo lugar en Córdoba, y a continuación transcribimos los micromensajes que radiotelegrafiamos sobre lo que allí se dijo, que fue mucho y bueno, especialmente la intervención de Antonio Pantoja Chávez, profesor de historia contemporánea y vicedecano de la Universidad de Extremadura, que disertó sobre la evolución de los soportes de la memoria y el paradigma del nuevo entorno digital:

  1. Participando en Jornadas #FAMP Córdoba sobre #biblioteca pública y libro electrónico http://cort.as/0O43 (Mensaje en Twitter)
  2. Jornadas #FAMP los políticos reivindican en la inauguración el papel de la #biblioteca como espacio cultural y a la cultura como motor (Mensaje en Twitter)
  3. Jornadas #FAMP el libro electrónico convivirá en armonía con el soporte papel ¿durante cuánto tiempo? (Mensaje en Twitter)
  4. Jornadas #FAMP para la J.A. el #e-book es una realidad que quiere incorporar a la #biblioteca y es cuestión de inversión económica CRISIS (Mensaje en Twitter)
  5. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca Los jóvenes nos lo van a demandar y tenemos que estar preparados (Mensaje en Twitter)
  6. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca se reflexiona sobre memoria y espacio digital. El hombre como hacedor de memorias artificiales… (Mensaje en Twitter)
  7. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca El hombre como hacedor de memorias artificiales: memoria oral la primera que surgió, palabra=conctº (Mensaje en Twitter)
  8. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca Memorias artificiales: memoria escrita, que quedara registrada. El libro como soporte físico (Mensaje en Twitter)
  9. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca Soportes de la memoria, el libro como registro de todos los conocimientos El ágora perdió influencia (Mensaje en Twitter)
  10. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca Actualmente está emergiendo otro tipo de memoria. Evolución memoria: 1º oral 2º escrita 3º visual (Mensaje en Twitter)
  11. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca Hoy impera lo audiovisual, imágenes para transmitir información más que conocimiento. Fenómeno social (Mensaje en Twitter)
  12. Jornadas #FAMP #e-book y #biblioteca No vale el lamento por la perdida de la memoria escrita. La evolución hay que entenderla de esa forma (Mensaje en Twitter)
  13. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Soporte para registrar la memoria Cada tipo de memoria se caracteriza por el soporte en que se manifiesta (Mensaje en Twitter)
  14. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Se define el libro como la mejor máquina de la memoria que ha conseguido lo que hoy es la civilización (Mensaje en Twitter)
  15. “Radiotelegrafiando” comentarios desde las Jornadas #FAMP sobre #e-book y #biblioteca en Córdoba http://cort.as/0O43 (Mensaje en Twitter)
  16. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca La pantalla como simple espejo de la página origina la dicotomía entre bibliocastas e iconoclastas (Mensaje en Twitter)
  17. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Umberto Eco en “Apocalipticos integrados” avanza esa disputa entre bibliocastas e iconoclastas (Mensaje en Twitter)
  18. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre el espacio digital: se ve como un reto y rechazo para los profesionales del libro (Mensaje en Twitter)
  19. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre el espacio digital: Hoy para leer y buscar información buscamos la pantalla + que pags (Mensaje en Twitter)
  20. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Antonio Pantoja Chaves espacio digital: utiliza una presentación limpia, letras blancas sobre fondo negro (Mensaje en Twitter)
  21. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital Maravillas que hemos hecho cotidianas: rapidez respuestas de Google (Mensaje en Twitter)
  22. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: Infoxicación, el exceso de datos genera el peligro de la desmemoria (Mensaje en Twitter)
  23. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: La pantalla permite una Interacción que no permite el libro ( Mensaje en Twitter)
  24. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: la ubicuidad El usuario no necesita desplazarse a la biblioteca (Mensaje en Twitter)
  25. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: lo resonante… ¿cuántas veces hemos impreso un texto de ordenador? (Mensaje en Twitter)
  26. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: Especular, estamos digitalizando nuestro acervo bibliográfico (Mensaje en Twitter)
  27. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre entorno digital: Estamos simulando espacios para copiar todo lo que esté fuera (Mensaje en Twitter)
  28. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Reflexiones sobre memoria = cultura y espacio digital = tecnología (Mensaje en Twitter)
  29. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca El desencuentro entre cultura y tecnología es por la falta de un nuevo discurso =oral + escrito + visual (Mensaje en Twitter)
  30. Jornada #FAMP #e-book y #biblioteca Generar un nuevo discurso, un nuevo humanista que trabaje la voz, la expresión escrita y lo audiovisual (Mensaje en Twitter)
  31. Hay muchos faros en el mar de la información, y nos podemos perder en esos destellos. La #biblioteca debe ser guía y saber enseñar información (Mensaje en Twitter)
  32. Hay muchos faros en el mar de la información, y nos podemos perder en esos destellos. La #biblioteca debe ser uno de ellos y saber vehicular (Mensaje en Twitter)
  33. Antonio Pantoja en #FAMP #biblioteca y #e-book “El bibliotecario como un buen farero que enseña a consultar la información y a buscarla” (Mensaje en Twitter)
  34. @Bonorum Hoy he participado en Jornadas organizadas por la #FAMP sobre #biblioteca y #ebook y hace tiempo publiqué algo http://cort.as/0Ope (Mensaje en Twitter) (en respuesta a Bonorum)







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