
Pekin llena sus calles con máquinas expendedoras de libros para “alquilar”. Un novedoso sistema de difusión de la cultura del que ya nos hemos hecho eco en alguna que otra ocasión. En este caso se trata de sus sistema promovido desde las bibliotecas municipales. Los libros pueden ser devueltos en la misma máquina o en alguna biblioteca municipal. Los requisitos: enseñar a un escáner el documento nacional de identidad, ser socio de alguna de las bibliotecas mencionadas y pagar unos 100 yuanes (12 euros).

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