“La mujer española: Estudios acerca de su educación y sus facultades intelectuales”, de Concepción Gimeno de Flaquer (publicada en 1877).

En ciertas ocasiones leemos libros referidos a epocas que por su lejania en el tiempo pensamos, que bien por no disponer de los recursos actuales de información y quizás también de conocimiento, se encontraban atrasados y con menoscabo de sus capacidades, ya que tendemos a pensar en una evolución lineal en el tiempo de nuestra civilización, y que ha servido para que nos encontremos dende estamos. Y en nosotros como la obra cumbre de la naturaleza, logicamente superior a la de cualquier tiempo y lugar, donde los problemas actuales no deben entonces encontrar reflejo en otras épocas, ¡son nuestros!
Por todo ésto, por su contenido y por cómo está escrito, os presento este interesante libro de Dª María Concepción Gimeno, publicado en ¡1877!!, que trata el tema de la mujer, y además la mujer española.
Es un libro en edición facsímil (copia del original, por lo que la ortografía se refiere a la existente en la época), que se encuentra disponible completo (con 263 páginas en total) en el sitio web de la “Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes“, Universidad de Alicante. Se accede al índice de la obra pulsando sobre el título.
Y aunque la fecha de publicación y la dedicatoria que aparece en el libro (“La mujer debe encender la antorcha de la civilización y enarbolar la bandera del progreso, junto a la cuna de sus hijos; pues lejos de éstos la mujer es un ser incompleto“), nos puede hacer pensar en un estudio complaciente con un papel pasivo de la mujer, no es tal su contenido que constituye un alegato a sus capacidades y a la necesidad de qué por las mujeres se practique el estudio y se cultiven intelectualmente para participar activamente en diferentes aspectos de la sociedad.
En el prólogo se dice: “No vaya usted á temer, amigo mio; que le moleste con una detallada descripción del libro. Una de ellas es el no querer anticipar al lector las bellezas que el libro encierra, para que las saboree por sí mismo, y la más poderosa, porque no lo he leido. Me lo ha leido la autora, y usted sabe que estas pérfidas lectoras producen en el animo la hechicería y la engañosa fascinacion que los poetas atribuyeron a las sirenas.” Y todo su contenido no puede en verdad ser explicado mas que por el hecho que el libro que le leyeron fuese otro que el que aquí figura o bien que sirva de excusa para evitar asumir lo que en el mismo se dice.
Ya que se aprecian desde el primer capitulo hasta el final, las siguientes aseveraciones:
“Capitulo I: Á los impugnadores de la mujer. Al hacer patrimonio del público nuestras ideas para demostrar la influencia de la mujer en la cultura de los pueblos y su fuerzo moral sobre éstos, no podemos renunciar al deseo de dirigiros algunas líneas, en vista de lo mucho que se ha desarrollado en el mundo la injusticia.”
“La mujer que pone gran atencion á su belleza, indica que no tiene otro mérito mayor.”
“Los que quieren marcar á la mujer su mision, son egoistas que se complacen en encerrarlas en el estrecho círculo de los deberes exclusivos.”
“El hombre español le permite á la mujer ser frívola, vana, aturdida, ligera, superficial, beata y coqueta, pero no le permite ser escritora.”

Otra obra interesante, del mismo tiempo (segunda mitad del siglo XIX), que bajo el título de “Las mujeres españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas”, obra dedicada a la mujer por la mujer, bajo la dirección de Dª Faustina Saez de Melgar (1834-1895) y con ilustraciones de D. Eusebio Planas, constituye un libro de unas 847 páginas escrito por mujeres sobre mujeres. Y que puede leerse completo pulsando sobre la siguiente imagen:
